Agricultura

El trigo revive las esperanzas de productores con la mayor área sembrada en 10 años

Tras la sequía que afectó la campaña gruesa, las últimas lluvias potenciaron las expectativas del trigo. Con buenos precios, crecerá la superficie sembrada un 10%

En medio de la volatilidad económica del dólar y mientras se sigue recortando una ya debilitada cosecha de soja, la nueva vedette del agro pasó a ser el trigo. El cereal, otrora relegado en su comparación con el auge del poroto verde, tiene todas las perspectivas para volver a alzar la vara.Recuperación hídrica de los suelos tras las lluvias de abril y mayo, precios mayores que los de años atrás y productores necesitados de recuperar terreno, perfilan la que se estima podría ser la mayor siembra en 10 años. 

Tal como precisó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el sector productivo podría extender la superficie cubierta a alrededor de 6 millones de hectáreas, un 10% por encima de la campaña anterior. De alcanzarse esa cifra, la contribución del trigo al PBI ascenderá a u$s 3800 millones, mientras que su complejo aportará divisas por u$s 2800 millones.

Según reconoció la entidad, el último escollo que se interponía para sumar hectáreas era la falta de humedad de los suelos, panorama que ya se revirtió.

"Se recompusieron los perfiles de humedad en casi todo el territorio, con excepción del oeste cordobés, norte de La Pampa y centro-sur de Buenos Aires", destacó.

La campaña fina 2018-2019 se presentó ayer en Mar del Plata con el seminario "A todo trigo", organizado por la Federación de Acopiadores, que contó con la presencia del ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, de su par, a nivel bonaerense, Leonardo Sarquis. Junto a especialistas, estimaron que la campaña se podría ubicar entre las 19 y 20 millones de toneladas: unas 6 millones que se destinarán al consumo interno y otras 14 millones de saldo exportable.

Serían medio millón de toneladas más respecto de la campaña 2017/18.

Con ese panorama, la BCR estimó que la producción estaría en condiciones de alcanzar el mayor volumen en la historia del país, por encima del récord anterior alcanzado en el ciclo 2007/08. "Vemos un incremento de la producción local con niveles sostenibles de rinde y un mayor saldo exportable, que será destinado no solamente a Brasil sino también a nuevos destinos comerciales", aseguró Gustavo López, Director de la consultora Agritrend. En tanto, Sarquís se entusiasmo con el panorama triguero: "Tenemos humedad y precios que cuando uno los ve se pellizca, y tenemos la mejor relación entre insumo producto de los últimos años", quien destacó que 60% de la oferta triguera proviene de Buenos Aires.

Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimaron que los ingresos que generará la cosecha será de u$s 3591 millones, un 33% más que la cosecha anterior.

"Bajo un nuevo esquema regulatorio y precios descubiertos en competencia, el productor ha respondido en las últimas campañas con un incremento del 40% del área sembrada y un significativo aumento de la inversión en tecnología", afirmó Raúl Cavallo, Presidente de la BCBA.

Analistas de la entidad adelantaron que el mercado de fertilizantes podría incrementarse entre un 9% y 14% para la campaña fina, mientras que el mercado de semillas aumentaría un 8%. Pero la atracción pasa más por el precio. López reveló que a nivel global se espera una caída de 20 millones de toneladas en la oferta de trigo, y que por esa razón los precios a cosecha hoy se ubican entre u$s 190 y u$s 200 por tonelada, "cuando en los últimos dos ciclos estuvimos entre u$s 150 y u$s 160".

En tanto, el ministro Etchevehere destacó que sería la tercera marca que baten lo productores de trigo desde el cambio de políticas en 2015 (que incluyeron la quita de retenciones al trigo). "Se sembró mucha más área y vinieron dos cosechas récord, una atrás de la otra. Además volvimos al mundo porque se recuperaron 18 mercados en 2016 y el año pasado 24 mercados más", subrayó, y agregó que "volvimos a ser jugadores de peso en el mercado internacional de trigo".

Respecto a la decisión de recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo que "asegura hasta el final del mandato tener el financiamiento suficiente para seguir con la política gradualista".