Mientras los mercados bursátiles del mundo vivieron otro lunes negro, con fuertes caídas por la escalada del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, los principales cultivos agrícolas sorprendieron con un cierre positivo en el mercado de Chicago.
El comportamiento de los granos se despegó del tono negativo que dominaron las bolsas internacionales, afectadas por la creciente volatilidad e incertidumbre ante los nuevos aranceles cruzados entre las potencias. En cambio, los contratos agrícolas lograron ganancias moderadas gracias al rebote técnico y a señales mixtas desde Washington.
Soja: compras tras la caída y foco en Brasil
Luego de una fuerte baja el viernes, la soja recuperó terreno. La posición mayo cerró a 361,19 dólares por tonelada, con una suba de 2,10 dólares respecto a la rueda anterior. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el mercado mostró una gran volatilidad durante el día, con operadores atentos a versiones contradictorias sobre la estrategia arancelaria de la Casa Blanca.
Al inicio de la jornada, algunos informes indicaban que el presidente Donald Trump consideraba una pausa de 90 días en la aplicación de nuevos aranceles. Sin embargo, esa posibilidad fue rápidamente descartada por la propia administración, lo que volvió a sembrar dudas en los mercados.
A pesar del contexto, los analistas estiman que en el corto plazo la soja estadounidense no se verá afectada de forma directa, ya que en esta época del año las compras de China se enfocan en Brasil, principal proveedor del grano.
Maíz: impulso por el clima y la incertidumbre
El maíz también cerró con subas, afectado por la alta volatilidad del contexto y por factores climáticos que comienzan a preocupar. La cotización de mayo terminó en 182,87 dólares por tonelada, con una mejora de 1,68 dólares frente al viernes.
Los contratos más cercanos, previos a la cosecha estadounidense, fueron los que más subieron, sostenidos por reportes de fuertes lluvias en zonas clave del medio oeste, especialmente en el valle del río Ohio y en el norte del Delta, que están generando retrasos en la siembra.
A su vez, el clima seco en partes de Brasil comienza a generar tensión sobre el maíz de safrinha, el cultivo de segunda siembra que representa una parte importante de la oferta global.
Trigo: el más beneficiado por el rebote
El trigo lideró las ganancias entre los principales cultivos. La posición mayo subió 2,76 dólares y cerró en 197,11 dólares por tonelada, con un alza del 1,3%. El impulso vino dado por las previsiones de clima seco en amplias regiones trigueras de Estados Unidos, lo que podría afectar el desarrollo del cultivo.
En un contexto de fuerte presión bajista global, las materias primas agrícolas mostraron capacidad de resiliencia, y sus precios lograron revertir parte de las pérdidas recientes. El mercado sigue atento a la evolución del conflicto comercial y al impacto que pueda tener en los flujos globales de comercio.
Por ahora, el agro opera en una dinámica propia, con señales mixtas pero con cierta estabilidad, mientras los mercados financieros siguen sumidos en la tensión geopolítica y económica.
