El engorde a corral volvió a mostrar señales de mayor actividad en junio, con un aumento en el nivel de ocupación, una reposición superior a las ventas y una mayoría de establecimientos en proceso de llenado. Según el último Informe de Encierre de la Cámara Argentina de Feedlot, la ocupación alcanzó el 76,76% al 1° de junio de 2026, por encima del 72,37% registrado un mes antes entre las mismas empresas relevadas.
El relevamiento indicó que la capacidad total de encierre de los establecimientos participantes fue de 885.521 cabezas. Sobre esa base, el nivel de ocupación avanzó 4,39 puntos porcentuales en un mes, afianzando una tendencia de mayor utilización de la infraestructura disponible.
El dato se complementa con un Índice de Reposición Feedlot de 1,35, lo que significa que ingresaron 1,35 animales por cada animal vendido. Este indicador marca que los corrales están incorporando más hacienda de la que sale, un comportamiento asociado a una etapa de llenado.
En esa misma línea, el informe precisó que el 73% de las empresas relevadas se encontraba llenando, mientras que el 27% reportó una situación de vaciado. Y las ventas sobre el stock al 1° de mayo fueron del 17,18%.
Los establecimientos grandes mostraron mayor ocupación
La ocupación presentó diferencias marcadas según el tamaño del establecimiento. Los feedlots de hasta 2.000 cabezas registraron un nivel de uso del 44%, mientras que aquellos de entre 2.001 y 5.000 cabezas alcanzaron el 62%. Mientras que los corrales de 5.001 a 10.000 cabezas llegaron al 71%, mientras que los de más de 10.000 cabezas alcanzaron el 86%, el porcentaje más alto dentro del relevamiento.
El informe también mostró un movimiento significativo en recría, ya que al 1° de junio se relevaron 229.645 animales en esa etapa, con una variación mensual del 35% respecto de las mismas empresas. De ese total, 111.037 cabezas correspondieron a recría a corral y 118.608 a recría a campo.
Consumo, exportación y números del negocio
En cuanto al destino objetivo de la hacienda encerrada, el informe señaló que el 50,7% correspondió a consumo y el 49,3% a exportación. En las salidas del mes previo, el consumo representó el 58,8%, mientras que la exportación explicó el 41,2%.
Dentro de los establecimientos que brindan hotelería, la industria mantuvo una fuerte participación: el 70% de la hacienda pertenece a ese segmento. En ese esquema, el 41% se orientó a consumo y el 59% a exportación.
En el plano económico, el margen bruto mostró una utilidad antes de intereses e impuestos de $56.572 por cabeza, equivalente a u$s 39 o 11 kilos netos. Sin embargo, al incorporar el costo financiero, el resultado pasó a terreno negativo, con una pérdida de $19.136 por cabeza, equivalente a u$s 13 negativos o 4 kilos netos negativos.
En cuanto a la rentabilidad, sin costo financiero, la renta sobre inversión fue del 4% y la anualizada del 10%. En cambio, con financiamiento los valores quedaron en -1% y -3%, respectivamente. Este dato muestra como el negocio mantiene margen operativo, pero queda condicionado por el peso del capital necesario para sostener el ciclo productivo.
El informe muestra cómo los feedlots están en una fase de mayor ocupación y reposición, con fuerte participación de los establecimientos de mayor escala. Sin embargo, la mejora en el nivel de encierre convive con una ecuación económica sensible, donde el costo financiero aparece como uno de los factores que más presiona sobre el resultado final.
