La actividad vitivinícola en Córdoba continúa mostrando señales de recuperación y cambio estructural. Según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) a diciembre de 2025, la provincia incrementó su superficie implantada en un 9,7% en el último año, alcanzando un total de 267,8 hectáreas distribuidas en 108 viñedos activos. Con estos números, se ubica en el noveno lugar del ranking nacional.
El crecimiento reciente, equivalente a 24 hectáreas adicionales, marca un punto de inflexión tras años de retroceso, y refleja una reconversión productiva basada tanto en emprendimientos familiares como en proyectos de mayor escala con orientación comercial y tecnológica.
Un modelo de producción de pequeña escala
El informe del INV describe un entramado productivo con fuerte impronta artesanal. El tamaño promedio de los viñedos en Córdoba es de 2,5 hectáreas, significativamente por debajo de la media nacional de 9,4 hectáreas. Esta característica evidencia el peso de los pequeños productores dentro del esquema vitivinícola provincial. A su vez, la expansión del sector se apoya en la consolidación de variedades como el Malbec, que continúa ganando protagonismo dentro del mapa varietal local.
De la caída histórica al repunte reciente
La vitivinicultura cordobesa supo tener un rol destacado a nivel nacional. En el primer censo vitícola de 1936, la provincia registraba 2.156 hectáreas cultivadas y 1.754 viñedos. Sin embargo, el sector atravesó una prolongada contracción, especialmente desde la década de 1980, cuando la superficie comenzó a reducirse de forma sostenida hasta alcanzar 756 hectáreas en 1990.
En los últimos diez años, la actividad volvió a mostrar una tendencia negativa, con una caída del 10,3% respecto de 2016. No obstante, para la entidad el crecimiento registrado en el último año podría marcar el inicio de una nueva etapa de expansión.
Reconfiguración territorial: el avance de nuevas regiones
La actividad vitivinícola se distribuye actualmente en 11 departamentos, aunque con marcadas diferencias territoriales. Colón concentra el 38,9% de la superficie implantada, seguido por Calamuchita (21,2%) y San Javier, en la región de Traslasierra (12,4%).
Sin embargo, el mapa productivo está en plena transformación. Mientras Colón redujo su superficie en un 32,3% durante la última década, Calamuchita experimentó una expansión del 207%, consolidándose como uno de los nuevos polos vitivinícolas de la provincia. Asimismo, estas dinámicas se reflejaron en la escala productiva: el tamaño promedio de los viñedos en Colón es de 1,9 hectáreas, en Calamuchita asciende a 3,8 hectáreas y en Ischilín alcanza las 9,5 hectáreas, evidenciando una creciente heterogeneidad dentro del sector.
Para acceder al informe completo, ingresa acá.
