El reporte mensual del USDA volvió a poner bajo la lupa los balances internacionales de granos. Aunque los cambios fueron acotados, alcanzaron para marcar diferencias entre cultivos y confirmar un escenario de precios entre estables y bajistas.
El mayor movimiento se concentró en el trigo, con ajustes en las estimaciones globales de producción de cara al ingreso de la cosecha del hemisferio norte. En cambio, para maíz y soja el informe mostró pocos retoques, aunque la oleaginosa terminó siendo la más castigada por el mercado.
La soja fue la más castigada
En soja, el USDA mantuvo sin cambios el balance estadounidense 2026/27 respecto del informe previo, con una producción proyectada en 120,70 millones de toneladas y una oferta total de 130,64 millones. El procesamiento interno quedó en 74,84 millones de toneladas, las exportaciones en 44,36 millones y los stocks finales se mantuvieron en 8,44 millones de toneladas, sin variación mensual, aunque 0,82 millones por debajo de la campaña 2025/26.
Para la campaña 2025/26, las estimaciones de producción de Argentina y Brasil tampoco tuvieron cambios, con 50 millones y 180 millones de toneladas, respectivamente. Para el siguiente ciclo, el USDA proyectó una producción global de 441,3 millones de toneladas, un 3% más que la actual, aunque con una leve baja frente a mayo por una menor superficie sembrada en Rusia.
En comercio exterior, las proyecciones para Brasil se mantuvieron en 175 millones de toneladas y para Argentina en 6,2 millones en la campaña 2026/27. El crushing global fue ajustado levemente a la baja, hasta 383,09 millones de toneladas, mientras que las exportaciones mundiales quedaron cerca de 189,22 millones.
Los stocks finales globales de soja se ubicarían en 124,9 millones de toneladas, apenas 0,1 millones por encima de mayo y cerca de 1,4 millones por encima de la campaña anterior. Antes de la publicación del WASDE, la soja cotizaba en Chicago a US$ 411 por tonelada, con signo negativo frente al cierre del miércoles y luego de conocerse el informe, ajustó otros dos dólares y terminó en US$ 409 por tonelada.
El trigo ajustó stocks en Estados Unidos
Para la campaña 2026/27, el balance de trigo de Estados Unidos mostró una baja en la producción, que quedó estimada en 42,01 millones de toneladas, por debajo de las 42,49 millones previstas en mayo. Con ese ajuste, la oferta total se recortó a 71,25 millones de toneladas.
Por su parte, el uso doméstico permaneció sin cambios, en 29,91 millones de toneladas, y las exportaciones se sostuvieron en 21,09 millones. Mientras que los stocks finales fueron reducidos a 20,25 millones de toneladas, con una baja mensual de 0,49 millones y una caída de 5,19 millones frente a la campaña anterior.
A nivel global, la producción de trigo 2026/27 fue proyectada en 820,06 millones de toneladas, con una suba mensual de 1 millón. El aumento respondió principalmente a mejores estimaciones para Rusia, con 88 millones de toneladas; Ucrania, con 23,5 millones; y Turquía, con 22,5 millones. En cambio, Australia fue recortada a 28 millones.
En el caso de la Argentina la producción quedó sin cambios, con una estimación de 21 millones de toneladas, al igual que la Unión Europea que se mantuvo en 136 millones y Canadá en 35 millones. De esta manera, los stocks finales globales fueron ubicados en 275,42 millones de toneladas, levemente por encima de mayo, aunque por debajo del ciclo 2025/26.
En este escenario de estabilidad el precio del trigo casi no reaccionó. Antes de conocerse el informe cotizaba en Chicago en torno a US$ 216 por tonelada y, tras la publicación, se mantuvo en ese nivel.
El maíz quedó estable, con más producción global
El balance estadounidense 2026/27 de maíz tampoco registró cambios importantes, ya que la producción se mantuvo en 406,29 millones de toneladas y la oferta total fue estimada en 461,41 millones. Por el lado de la demanda, el consumo interno total quedó proyectado en 331,61 millones de toneladas.
A nivel mundial, la producción de maíz 2026/27 fue elevada a 1.300,38 millones de toneladas, con una mejora mensual de 5 millones. Brasil quedó en 139 millones y la Argentina en 55 millones, mientras que el ajuste global respondió principalmente a mayores estimaciones fuera de Estados Unidos, en especial por el incremento de área y rendimiento informado para India.
El comercio mundial fue proyectado en 207,61 millones de toneladas, con mayores exportaciones para India y Sudáfrica. Los stocks finales globales subieron a 281,22 millones de toneladas, 3,68 millones por encima de mayo, aunque todavía 22,14 millones por debajo de la campaña 2025/26.
En la previa al informe, los futuros de maíz se negociaban en US$ 164 por tonelada. Luego del reporte, el impacto fue apenas negativo y el cereal cayó un dólar y se niveló en US$ 162 por tonelada.
Para el agro argentino, el dato central pasa por la estabilidad de las proyecciones locales en soja, maíz y trigo. En un mercado internacional que no mostró señales alcistas fuertes, la evolución de los precios seguirá dependiendo de cómo avance la oferta del hemisferio norte y de la capacidad de la demanda global para absorber los volúmenes proyectados.
