La campaña fina comenzó con decisiones más cautelosas en parte del área de influencia de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP). El encarecimiento de insumos clave, como fertilizantes y gasoil, llevó a los productores del norte pampeano y oeste bonaerense a revisar sus planteos, mientras que las zonas trigueras tradicionales sostuvieron la intención de siembra, aunque con ajustes en la nutrición.
El reporte agrícola de la Bolsa de Cereales y Productos señaló una "gran variabilidad en el avance de la siembra de trigo y cebada para los diferentes partidos del área BCP". Este dato es un reflejo de una campaña que se puso en marcha entre restricciones económicas, humedad abundante y decisiones productivas muy distintas según la zona.
En este contexto, lotes que originalmente iban a destinarse a cultivos de fina fueron redirigidos a cultivos de cobertura o barbechos, con el objetivo de conservar agua y nutrientes para los cultivos de verano, de mayor peso productivo en esas regiones. En cambio, en las zonas tradicionalmente trigueras, los productores optaron por mantener la siembra de trigo y cebada, aunque ajustando el manejo nutricional previsto para los cultivos.
Bajó el fertilizante y podría cambiar el manejo
Uno de los datos que puede modificar el rumbo de la campaña es la baja reciente de los fertilizantes nitrogenados. El informe detalló que en las últimas semanas se observó una marcada caída en el mercado mayorista, desde 950 USD/tn a principios de mayo hasta 625 USD/tn en la segunda semana de junio.
Para la BCP, esta reducción impacta directamente en la competitividad de los productores. En este sentido, el reporte indicó que "menores costos incentivan una mayor superficie sembrada y una mayor inversión en tecnología y manejo, al reducir el riesgo económico de la actividad".
Con la siembra de fina en pleno desarrollo, la baja de los fertilizantes, combinada con la adecuada humedad que presenta buena parte de los suelos, podría impulsar un manejo nutricional más ajustado. El informe también destacó que una mejor calidad del cereal favorecería a la industria molinera nacional y a la competitividad de las exportaciones argentinas frente a mercados exigentes como Brasil, principal socio comercial del trigo en la región.
La humedad ayudó, pero también frenó las labores
La BCP informó que las actuales condiciones de alta humedad restringen el ingreso a los lotes, aunque ya fue sembrado el 15% de la superficie estimada. Al 7 de junio, el relevamiento marcó sectores con excesos hídricos, principalmente en el centro-este bonaerense. Esas condiciones son consecuencia de las abundantes precipitaciones acumuladas durante mayo y los primeros días de junio.
La disponibilidad de agua en el perfil resulta favorable para el establecimiento de los cultivos de fina en gran parte de la región. Sin embargo, donde predominan los excesos, la elevada humedad de los suelos sigue dificultando el tránsito de maquinaria y condiciona el avance de la siembra.
La soja casi cerrada y el maíz demorado
En paralelo, la cosecha de gruesa también muestra avances variables. En la zona norte, la soja está prácticamente finalizada, con los mayores retrasos concentrados en lotes con problemas de piso o presencia de agua en superficie. En este contexto, los rindes varían entre 3.000 y 4.500 kg/ha en soja de primera y entre 1.800 y 2.800 kg/ha en soja de segunda.
En Centro Pampa, la cosecha de soja alcanza alrededor del 80%, con rindes cercanos a los 3.000 kg/ha en soja de primera y en torno a los 2.000 kg/ha en soja de segunda. En el centro-oeste, las labores permanecen casi detenidas desde fines de mayo por las lluvias acumuladas, mientras que en el centro-este el avance ronda apenas el 20%.
En la zona sur, la cosecha de soja sigue demorada por la humedad y las lluvias recurrentes. Aun así, los rendimientos obtenidos hasta el momento son satisfactorios y superan las expectativas iniciales, especialmente en lotes que aprovecharon las lluvias durante el período crítico del cultivo.
El maíz también avanza lentamente por falta de piso y altos niveles de humedad en grano. En Centro Pampa, los planteos tempranos tienen avances inferiores al 30%, con rindes que van desde máximos de 80 a 85 qq/ha al norte de la subzona hasta 40-50 qq/ha en ambientes más restrictivos. En este escenario, la recolección de los planteos tempranos muestra un avance cercano al 90%, con promedios de 6.500 a 8.000 kg/ha.
Heladas a la vista
Para los próximos 10 días, el pronóstico anticipa un nuevo factor de atención para los productores. La BCP indicó una alta probabilidad de heladas en toda el área, con riesgo elevado, de entre 80% y 90%, sobre gran parte del centro y sur de la región. En cuanto a lluvias, se esperan acumulados escasos, inferiores a 25 milímetros, con los mayores registros concentrados hacia el noreste bonaerense.
En este contexto, la campaña fina arranca con una combinación entre mejores precios relativos para fertilizar, buena humedad de base y un mercado que podría premiar la calidad. Sin embargo, también presenta excesos hídricos que frenan labores y un pronóstico de heladas que obliga a seguir de cerca cada decisión de manejo.
