El Índice de Precios al Consumidor volvió a moderarse en mayo y registró la variación mensual más baja en lo que va de 2026. El dato dejó una suba acumulada de 14,7% en los primeros cinco meses del año y una variación interanual de 33,2%, en un mes con comportamientos dispares entre divisiones y regiones.
La inflación de mayo volvió a mostrar un comportamiento heterogéneo entre los distintos componentes de la canasta. Aunque Comunicación, Educación, Recreación y cultura, Salud y Vivienda registraron subas superiores al promedio general, Alimentos y bebidas no alcohólicas mantuvo un peso relevante en la variación mensual por su incidencia en casi todas las regiones del país.
El rubro acumuló una suba de 16,2% en los primeros cinco meses del año y alcanzó una variación interanual de 33,4%. De esta manera, se mantuvo como uno de los componentes más sensibles para seguir la dinámica del consumo y la transmisión de precios en las cadenas agroindustriales.
Según el informe, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia en la variación mensual en casi todas las regiones del país. La presión estuvo explicada principalmente por los aumentos en Pan y cereales y en Productos lácteos, dos segmentos directamente ligados a cadenas productivas clave.
En el Gran Buenos Aires, la división trepó 2,8%, el mayor incremento del país para este rubro. Le siguieron la región Pampeana, con 2,3%, y luego Noreste y Noroeste, ambas con 2,1%. En Patagonia el alza fue de 2,0%, mientras que Cuyo registró la variación más baja, con 1,9%.
Dentro de las categorías del IPC, los precios estacionales fueron los que más aumentaron en mayo, con una suba de 3,5%. El informe explicó ese movimiento por el avance de las verduras, aunque parcialmente compensado por la caída de las frutas, que mostraron que parte de la presión mensual estuvo asociada a productos frescos, donde la estacionalidad, la oferta disponible y la logística suelen tener un peso directo en el precio final.
Bebidas y tabaco se movieron por debajo del promedio
A diferencia de los alimentos, Bebidas alcohólicas y tabaco tuvo una variación mensual de apenas 0,8%, una de las más bajas entre todas las divisiones relevadas. En el año acumuló 7,1% y en la comparación contra mayo de 2025 avanzó 24,0%.
El comportamiento también fue dispar por región, ya que en GBA subió 1,1%, en la región Pampeana 0,8%, en Patagonia 0,5%, en Noroeste 0,4% y en Noreste 0,3%. Cuyo fue la única zona con una variación negativa, de 0,2%.
Mientras algunos rubros vinculados a la agroindustria mostraron aumentos moderados, el núcleo alimentario siguió ocupando un lugar central en la dinámica inflacionaria. La evolución de panificados, lácteos, verduras y otros productos de consumo masivo será clave para medir cuánto margen queda entre costos, precios finales y capacidad de compra en los próximos meses.
