El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) mantuvo una reunión de trabajo con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, y autoridades nacionales. Allí se abordaron los principales desafíos de la carne vacuna argentina en el escenario global.
Del encuentro participaron nueve miembros del Comité Ejecutivo de la entidad, encabezados por su presidente, Mario Ravettino. También estuvieron presentes el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda Rodríguez.
Durante la reunión, el eje estuvo puesto en las perspectivas de la industria frigorífica exportadora y en la necesidad de sostener un trabajo articulado entre el sector público y el privado para fortalecer la inserción internacional de la carne vacuna argentina.
"Fue una reunión sumamente positiva, en la que reconocimos el trabajo que viene realizando el Gobierno y, especialmente, el esfuerzo conjunto en materia de negociaciones bilaterales y multilaterales para consolidar y ampliar nuestra presencia en los principales mercados internacionales", señaló Ravettino.
Recién después de ese primer balance, la agenda avanzó sobre los destinos con mayor potencial para la producción nacional. Entre ellos aparecieron China, Estados Unidos, Japón, la Unión Europea e Israel, además de mercados del sudeste asiático como Vietnam, Indonesia, Malasia y Tailandia.
Más producción para aprovechar la demanda
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de incrementar la disponibilidad de materia prima para abastecer una demanda internacional en crecimiento. En ese marco, el Consorcio ABC planteó la importancia de fortalecer la producción ganadera y recuperar stock.
"Conversamos sobre la importancia de trabajar en la recuperación del stock ganadero y en la generación de condiciones que permitan aumentar la producción. Si queremos aprovechar plenamente las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales, necesitamos seguir fortaleciendo toda la cadena", sostuvo Ravettino.
El planteo apunta a una dificultad estructural para el sector exportador, que hoy no solo necesita avanzar en la apertura de mercados y en la consolidación de nuevos destinos, sino también contar con una base productiva capaz de sostener ese crecimiento en el tiempo. Para lograrlo, se requiere una oferta suficiente, sostenida y competitiva, en condiciones de responder a compradores internacionales cada vez más exigentes.
La informalidad también quedó en la agenda
Otro tema que ocupó un lugar destacado fue la informalidad en la cadena de ganados y carnes. Desde la entidad remarcaron que se trata de una problemática que afecta a toda la actividad y que requiere respuestas coordinadas.
"La informalidad representa una problemática que impacta sobre toda la actividad. Encontramos una clara receptividad por parte de las autoridades, que comparten el diagnóstico y nos convocaron a trabajar conjuntamente en propuestas que contribuyan a reducirla", agregó Ravettino.
La preocupación del sector aparece ligada a la competitividad general de la cadena, ya que para los frigoríficos exportadores, reducir la informalidad permitiría mejorar las condiciones de funcionamiento, ordenar la actividad y consolidar estándares acordes a los mercados internacionales.
Una oportunidad global para la Argentina
"En un mundo atravesado por conflictos y tensiones geopolíticas, la proteína animal adquiere una relevancia cada vez mayor. La carne vacuna forma parte de ese escenario y la Argentina tiene una oportunidad excepcional para consolidarse como proveedor confiable de alimentos para el mundo. Existe una visión compartida con el Gobierno sobre la importancia de seguir trabajando en esa dirección", concluyó Ravettino.
La entidad que nuclea a las principales empresas frigoríficas exportadoras del país remarcó así la necesidad de sostener una agenda de crecimiento que combine apertura comercial, calidad, bienestar animal, respeto ambiental, generación de divisas y empleo calificado para toda la cadena. En ese camino, el desafío será transformar las oportunidades externas en una estrategia productiva sostenida, capaz de posicionar a la carne argentina como un actor clave en el abastecimiento global de alimentos.
