El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis mostró que el NOA, el NEA y el Centro Norte continúan reuniendo los mayores niveles poblacionales. En esas regiones, el promedio de localidades ubicadas dentro de las categorías de abundancia más altas superó el 70%, con más de 100 adultos por trampa.
En el NOA se relevaron 54 localidades y el 94% registró presencia del vector. La categoría más frecuente fue la de más de 100 adultos por trampa, que representó el 77% de los puntos monitoreados.
Además, las capturas promedio en trampas ubicadas sobre maíz subieron de 569,26 a 696,48 adultos por trampa. Si bien el informe señala una leve disminución en la categoría de mayor abundancia frente al relevamiento anterior, los niveles poblacionales siguen siendo altos.
En el NEA, el 95 % de las 56 localidades evaluadas tuvo detecciones. Allí, el 55% de los puntos se ubicó en la categoría de más de 100 adultos por trampa, mientras que el promedio en lotes de maíz registró un fuerte incremento, al pasar de 452,83 a 752,02 adultos por trampa.
El núcleo en el Centro Norte
La región Centro Norte volvió a destacarse por la fuerte presencia de D. maidis con detección en el 95% de las localidades monitoreadas. Además, el 81% se ubicó en la categoría superior a 100 adultos por trampa, el valor proporcional más alto entre las regiones informadas. A nivel regional, el promedio en trampas instaladas sobre maíz pasó de 829,24 a 970,29 adultos por trampa, lo que confirma un escenario poblacional en aumento.
El Litoral también mostró una amplia distribución del vector, con detecciones en el 94% de las 34 localidades relevadas. Allí, el 26 % presentó más de 100 adultos por trampa y otro 26% se ubicó entre 5 y 20. El incremento se concentró principalmente en Entre Ríos, con Hinojal y Paraná entre los puntos destacados.
Mayor estabilidad en el Centro Sur
A diferencia de las regiones con mayor presión, el Centro Sur mantuvo una dinámica más estable, ya que de las 110 localidades relevadas, en el 42% no se registraron detecciones de D. maidis. En los lotes con maíz, el promedio se mantuvo prácticamente sin cambios, al pasar de 56,59 a 53,98 chicharritas por trampa.
El informe también presentó datos sobre adultos portadores de Corn Stunt Spiroplasma en localidades del NOA y Centro Norte. Los resultados mostraron niveles bajos a moderados, con valores de hasta 17% en San Agustín, Tucumán, y Los Altos, Catamarca, mientras que en Córdoba se registraron 0% en El Tío y 3% en Tala Norte.
Frente a este panorama, la Red remarcó la importancia de sostener monitoreos activos durante todo el año, incluso cuando los maíces tardíos ya transitan estadios reproductivos avanzados o fueron cosechados. La presencia de maíces voluntarios en lotes tempranos puede funcionar como un "puente verde" para la supervivencia del vector y aumentar el riesgo de colonización temprana en la próxima campaña.
En el cierre de la campaña, la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus volvió a poner al Manejo Integrado de Plagas como una herramienta central para el cultivo. En un contexto de alta presión en zonas estratégicas y con riesgos asociados a la continuidad del patosistema, el monitoreo sistemático aparece como la base para anticipar decisiones y reducir el impacto de las enfermedades que transmite la chicharrita del maíz.
