El índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó en abril de 2025 un promedio de 128,3 puntos, un 1 % más que en marzo, impulsado por aumentos en cereales, productos lácteos y carne.
El índice se ubicó un 7,6 % por encima del nivel de hace un año, aunque sigue siendo casi un 20 % inferior al récord de marzo de 2022.
Los precios de los cereales subieron 1,2 %, con aumentos en trigo, maíz, sorgo y arroz, impulsados por la escasez de suministros y políticas comerciales.
En carne, el alza del 3,2 % fue liderada por la carne de cerdo en Europa y un fuerte interés importador. Los productos lácteos se encarecieron un 2,4 %, con la mantequilla alcanzando un máximo histórico.
En contraste, el azúcar bajó un 3,5 % debido a mayores cosechas en Brasil y menor demanda.
También retrocedieron los precios de los aceites vegetales, especialmente el de palma.
A pesar de algunas caídas, la tendencia general fue de aumento de precios por factores estacionales, cambios monetarios y ajustes en políticas de comercio.
