Tras la habitual baja estacional de los meses de verano, el mercado inmobiliario rural comenzó a mostrar los esperados signos de reactivación. Así lo reflejó el Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR) correspondiente a abril, que alcanzó los 43,49 puntos. La cifra representa una suba de 2,67 puntos respecto a los resultados registrados en marzo, consolidando una curva de recuperación.
Sin embargo, el repunte no logró desplegar todo su potencial. De acuerdo con el análisis de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), la persistencia de cierta incertidumbre política y una reducción de la inflación que no terminó de acompañar las expectativas del sector fueron los principales factores que impidieron un nivel de actividad más alto en el territorio nacional.
Fuente: CAIR.
En la otra cara de la moneda, la confianza en el mediano y largo plazo del negocio agropecuario sigue manifestándose a través de la inversión en tierras: desde la entidad destacaron que la demanda de campos agrícolas de buena calidad se mantiene sumamente firme.
Con esta edición, el InCAIR cumplió su entrega número 150. Este indicador clave para el sector comenzó a registrarse de forma ininterrumpida en noviembre de 2013. Para su confección, la cámara procesa una matriz de datos que incluye encuestas mensuales a socios de todo el país, operaciones efectivamente realizadas, avisos publicitarios en medios digitales y en las principales plazas del interior y las consultas que realizan los inversores en la web de la entidad.
