El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) avanzó en la actualización de la normativa vinculada a la elaboración de margarinas al adecuar las exigencias regulatorias a las actuales tecnologías de control sanitario utilizadas por la industria alimentariaLa medida fue oficializada mediante la Resolución 475/2026, que deroga los numerales 14.5.7, 14.5.18 y 14.5.19 inciso c) del Decreto 4238/68, disposiciones que establecían requisitos específicos para la producción y fiscalización de margarinas.
Según explicó el organismo, la decisión forma parte del proceso de modernización regulatoria que impulsa la revisión de normas históricas con el objetivo de adecuarlas a los avances tecnológicos y a las herramientas de control actualmente disponibles.
Entre los cambios introducidos se encuentra la eliminación de la obligación de incorporar sustancias testigo durante la elaboración de margarinas, como almidones en proporciones de entre 1% y 3% o aceite de sésamo. Asimismo, se deja sin efecto la prohibición de elaborar o almacenar manteca de leche en establecimientos dedicados a la producción de margarina.
Entre los cambios introducidos se encuentra la eliminación de la obligación de incorporar sustancias testigo durante la elaboración de margarinas, como almidones en proporciones de entre 1% y 3% o aceite de sésamo.
Estas exigencias habían sido implementadas originalmente como mecanismos para prevenir fraudes durante los procesos productivos. Sin embargo, el SENASA consideró que los actuales sistemas de trazabilidad, control analítico y verificación sanitaria permiten garantizar de manera más eficiente la autenticidad, calidad e inocuidad de los productos, por lo que dichos requisitos han quedado técnicamente desactualizados.
Desde el organismo señalaron que la derogación de estas disposiciones permitirá simplificar procesos productivos, reducir cargas operativas innecesarias y mejorar la eficiencia de la industria, sin modificar los estándares sanitarios vigentes. Además, destacaron que continúan vigentes las herramientas de control y fiscalización modernas que aseguran el cumplimiento de las condiciones de calidad y seguridad alimentaria exigidas para este tipo de productos.
La derogación de estas disposiciones permitirá simplificar procesos productivos, reducir cargas operativas innecesarias y mejorar la eficiencia de la industria, sin modificar los estándares sanitarios vigentes.
Con esta actualización, el SENASA busca acompañar la evolución tecnológica del sector alimentario y promover una regulación más eficiente, alineada con las capacidades actuales de la industria y de los organismos de control, sin comprometer la calidad ni la seguridad de los alimentos destinados al consumo.
