La escalada de conflictos sociales, bloqueos de rutas y problemas de seguridad en Bolivia comenzó a impactar de lleno sobre el sector agropecuario, que enfrenta dificultades crecientes para producir, transportar mercadería y garantizar el abastecimiento de alimentos. En los últimos días, entidades ganaderas, agrícolas y del sector cárnico alertaron sobre una combinación de factores que amenaza la actividad: cortes de caminos, escasez de combustibles, contrabando, robo de hacienda y conflictos por tierras.
La situación se agravó tras el anuncio del paro indefinido impulsado por la Federación Única de Trabajadores en Carne y Ramas Anexas (Futecra), que denunció la imposibilidad de trasladar ganado hacia los mataderos debido a los bloqueos que afectan distintas regiones del país. Según dirigentes del sector cárnico, la falta de circulación ya provocó desabastecimiento parcial en las ciudades de La Paz y El Alto, además de una fuerte presión sobre los precios de la carne vacuna.
La situación se agravó tras el anuncio del paro indefinido impulsado por la Federación Única de Trabajadores en Carne y Ramas Anexas, que denunció la imposibilidad de trasladar ganado hacia los mataderos debido a los bloqueos que afectan distintas regiones del país
Ganaderos alertan por el avance del abigeato
A la crisis logística se suma el aumento de los casos de robo de ganado en zonas rurales, especialmente en los departamentos de Beni, Santa Cruz y Pando. Productores y federaciones ganaderas denuncian la presencia de bandas organizadas dedicadas al abigeato y a la comercialización ilegal de animales, una problemática que genera importantes pérdidas económicas y creciente preocupación entre los establecimientos rurales. Desde la Federación de Ganaderos de Beni advirtieron que la inseguridad rural afecta principalmente a pequeños y medianos productores que trabajan en zonas alejadas con escasa presencia policial.
La inseguridad rural afecta principalmente a pequeños y medianos productores que trabajan en zonas alejadas con escasa presencia policial.
La falta de diésel complica la cosecha
Otro de los problemas que golpea al agro boliviano es la escasez de combustibles, especialmente de diésel, indispensable para el funcionamiento de maquinaria agrícola y el transporte de granos. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) alertó que la falta de combustible y los cortes de rutas están demorando tareas de cosecha y encareciendo la logística del sector. Productores de soja, maíz y sorgo señalaron que muchas operaciones agrícolas quedaron paralizadas o trabajan con fuertes restricciones por la imposibilidad de conseguir combustible suficiente. Además, los bloqueos dificultan el traslado de granos hacia puertos, plantas industriales y centros de acopio, generando demoras y mayores costos operativos.
Contrabando y salida ilegal de alimentos
El sector agropecuario también denuncia un crecimiento del contrabando de alimentos y ganado hacia países vecinos como Perú, Brasil y Argentina. Las diferencias cambiarias y los mejores precios en mercados fronterizos impulsan la salida ilegal de carne vacuna, azúcar, arroz y otros productos, una situación que contribuye al desabastecimiento interno y al aumento de precios en el mercado local. En distintas oportunidades, fuerzas de seguridad y organismos aduaneros realizaron decomisos de camiones y animales transportados ilegalmente cerca de las fronteras.
Las diferencias cambiarias y los mejores precios en mercados fronterizos impulsan la salida ilegal de carne vacuna, azúcar, arroz y otros productos.
Conflictos por tierras y tensión rural
La inseguridad rural también está vinculada con las ocupaciones ilegales y conflictos por tierras productivas, principalmente en el departamento de Santa Cruz. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) reclamó mayores garantías de seguridad jurídica y denunció avasallamientos y ataques contra establecimientos agrícolas y ganaderos. Dirigentes rurales sostienen que estos episodios generan incertidumbre y afectan las inversiones en una de las regiones agroexportadoras más importantes del país.
Temor por el abastecimiento y el aumento de precios
La combinación de bloqueos, problemas de transporte, escasez de combustibles e inseguridad rural ya comienza a repercutir sobre el abastecimiento de alimentos en distintos centros urbanos bolivianos. Sectores vinculados a la producción y comercialización de carne y granos advirtieron que, si la situación se prolonga, podrían agravarse los faltantes y registrarse nuevas subas en los precios de productos básicos. Mientras tanto, el Gobierno boliviano intenta implementar medidas de contingencia para garantizar el suministro de alimentos y combustibles, aunque desde el sector agropecuario consideran que las acciones resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
