El sorgo es un cultivo originado en zonas tropicales áridas, que es perenne en condiciones ideales. Es una planta C4 de días cortos con múltiples factores defensivos. Muestra una elevada rusticidad y se caracteriza por poseer una alta tasa de eficiencia en el uso del agua (más materia seca en ambientes restrictivos).
Las características fisiológicas del sorgo que lo hacen tolerante a la sequía son:
- Sistema radicular (desarrollo y penetración)
- Cobertura cerosa
- Enrollado de las hojas y cerrado de estomas (no total)
- Transpiración mínima
- Número de estomas (mayor)
- Disminución de los procesos metabólicos, "latencia"
Además, es un cultivo más eficiente en el uso del agua por:
- Capacidad de transpiración pequeña en relación al volumen de raíces
- Enrollado de hojas para disminuir la evaporación
- Período de latencia
Para la implantación del sorgo resulta clave la temperatura, no debe ser menor a 16 grados, requiere suelos calientes ("no le gusta mucho el frío"). Si se siembra sorgo con baja temperatura se extiende mucho el plazo a germinación y corre el riesgo de que las semillas sean afectadas por hongos.
Otro aspecto a tener en cuenta es la profundidad de siembra adecuada, al ser la semilla pequeña no posee tanta energía para emerger en condiciones dificiles (elevada profundidad o compactación, no tolera suelos planchados. Se recomienda sembrar a 4 - 5 cm en suelos arenosos y a 2,5 - 3 cm en suelos pesados (arcillosos).
