La razón mas importante de la masificación de estos tipos de planteos se basa en que cada vez más tambos pasan a un fuerte proceso de intensificación de la producción por la competencia con la agricultura y los menores márgenes obtenidos. Además el subsistema de la recría esta sufriendo cambios importantes ya que esta categoría ha sido históricamente relegada en las explotaciones lecheras.
El especialista analizó la intensificación de la actividad con números de un tambo de 500 animales que consideró como “tipo”. Entre los objetivos principales destacó que es importante lograr que las vaquillonas se adapten a las exigencias de los tambos de alta producción alcanzando el parto entre los 23 y 25 meses con mas de 600kg de peso vivo al parto y una alzada en la cruz de 1,4m, o sea un 85% del peso adulto. Esto se logra con ganancias de peso muy buenas, en promedio de 0,760kg/día.
Además es necesario lograr un alto número de vaquillonas nacidas y paridas por año para cubrir las altas tasas de descarte.
En cuanto a las instalaciones, estos planteos no necesitan grandes esfuerzos económicos y para un rodeo de 500 vaquillonas se pueden lograr altos indices productivos con una aguada entre 2 corrales eléctricos fácilmente removibles de 50 m ancho por 100 de fondo.
En cuanto a los comederos los de lona reforzada son muy bueno y se les agrega pasto, pastura, silajes, grano molido o sino el alimento en el piso mezclado bajo el eléctrico da muy buenos resultados también. En general es ideal afirmar los callejones de alimentación para evitar problemas con barro, etc.
Los callejones de movimiento de hacienda terminan en una ensenada donde están las mangas, el cepo, balanza, etc. La balanza es sumamente importante porque hay que conocer cuantos kilos están ganando los animales.
Para la alimentación de los animales, esta varía según período y categoría, pero en general se puede hablar de oferta de alfalfa mediante pastoreo mecánico, heno de alfalfa, silaje de sorgo o maíz. En cuanto a los concentrados, se pueden ofrecer grano partido de sorgo, grano de maíz, expellers de soja para la crianza, expellers de girasol para la recría invernal y sales minerales para cubrir desbalances.
Vionnet destacó que para el suministro de los alimentos hay que aprovechar los equipos existentes en el campo ya que con picadoras, silajes y distribución con mixers, etc se pueden lograr altos índices productivos.
“Para 500 vaquillonas con dos personas y media es suficiente” se refirió así a los operarios necesarios para cubrir las tareas que genera el sistema en confinamiento. Dos personas en la guachera mas recría, con una recorrida diaria basta para detectar síntomas de enfermedades o aislamientos. Con media jornada de un alimentador bastará para recoger y distribuir el alimento en los lotes, destacó el productor y asesor Crea.
Entre las ventajas, según Vionnet, este sistema resulta más sencillo ya que esta totalmente controlado y es predecible. Se realiza un mejor aprovechamiento de los recursos con una menor superficie afectada. Además el sistema en si ofrece una mayor estabilidad productiva a través de toda la crianza y recría. Se elimina el problema del empaste por la dieta suministrada, el costo por kilo ganado es inferior y hay un “aceleramiento de las vaquillonas” o sea un incremento inicial de las categorías disponibles para servicio.
Entre los puntos más débiles del sistema se encuentran un mayor requerimiento de mantenimiento del ambiente como así también un mayor requerimiento de capital circulante inicial.
