El Ing. Agr. Pedro Weidmann expuso acerca de la recría de vaquillonas en campo propio y en hotelería. El especialista explicó la importancia de la buena capacitación de los operarios del tambo por la influencia directa que tienen sobre los índices productivos.
Además explicó al detalle las diferencias entre la recría en campo propio y en campos ajenos mediante el sistema de hotelería, en el que hizo hincapié en la sanidad y la claridad de los acuerdos entre el dador de vaquillonas y el receptor o dueño del campo.
Hoy en día en los planteos más eficientes se sufre un nivel de pérdidas muy importante, en el caso de las terneras, en un estudio de 230 casos de AACREA, se pierde el 22% de las hembras que se podrían criar de los cuales 7% es al parto, 7 al 13% en la guachera y un 5% en recría, estos últimos dos índices resultan “pavorosos” según el disertante.
En cuanto a la reproducción, existe una mala detección del celo que resulta en una baja tasa de concepción que termina en una deficiente tasa de preñez. Actualmente el rodeo lechero argentino esta bajando a una tasa de un 1% anual cuando con unas pocas mejoras se podría aumentar entre un 8 a un 12%.
Weidmann detalló los objetivos de la recría. Como objeto principal hay que contar con un bajo porcentaje de mortalidad, llegar a la pubertad a una edad adecuada, lograr una preñez adecuada de acuerdo a la edad del parto, que la vaquillona llegue al parto e inicie de lactancia normalmente y por último pero no menos importante que exprese un celo precoz y nueva preñez antes de los 100 días del primer parto.
Luego destacó las diferencias entre la recría en campo propio y la hotelería, en primer lugar, el costo de la hotelería en algo mayor, en el caso explicado fue de $5676 versus $5000 en el caso propio. En el caso del planteo en campo ajeno la rentabilidad fue de un 9% mientras que en el mejor de los casos de campo propio no superó el 6%, esto se explica en la enorme superficie que libera la hotelería, ya que se pueden contar con un 12% más de hectáreas para las vacas en producción.
Entre los puntos más importantes para tener en cuenta en este tipo de sistemas, el especialista destacó que la entrega de las hembras se da entre los 6-12 meses de edad, es imprescindible tener un plan sanitario especifico y una buena identificación y marca del rodeo. El receptor debe contar con un buen ingreso e instalaciones apropiadas. La ganancia de peso se acuerda previamente, por ejemplo para una vaquilla Jersey se pueden esperar entre 500-600gr/dia. Todo esto se logra con una alimentación programada susceptible a modificaciones con acuerdo las partes ya que es necesario que sea tomado como una sociedad en la que ambos jugadores se beneficien.
En cuanto a la inseminación, es un punto muy importante ya que se juega el éxito de la recria. En general el establecimiento hotelero cuenta con un inseminador y el semen lo aporta el dador y ambos se ajustan a un programa reproductivo explícito.
El loteo es un tema aparte porque puede solicitarse exclusividad de superficie para los animales del dador mientras se cubran los costos adicionales, este punto es muy importante por los posibles problemas sanitarios que incurran en la mezcla de rodeos.
Por último, para la mortalidad se acuerda un porcentaje preestablecido, por ejemplo hasta un 3% puede tomarse como normal y el que pierde es el dador, entre un 3-5% se comparten la pérdidas y por encima de un 5% pierde el hotelero.
