Uno de los objetivos que se plantea el INTA a nivel nacional es lograr el agregado de valor en origen, por eso la producción de biocombustibles es un atractivo para lograrlo.
Entre las oleaginosas para producción de aceites asoma la Jatropha curcas o piñón, el Ing. Agr. Adolfo Carrizo destacó que esta especie arbórea que produce semillas con alto contenido de aceite (entre un 30-35%) satisface los mas exigentes estándares internacionales de calidad industrial no solo como biocombustible sino también como carburante directo.
Además se obtienen subproductos muy interesantes como briquetas de alto poder calorífico (similar al del quebracho) y expellers para la alimentación animal. También se esta probando en sistemas silvopastoriles ya que las vacas no la consumen y se pueden sembrar pasturas entre los arbustos.