El mercado internacional de la carne atraviesa uno de los momentos de mayor tensión de los últimos años. En abril, el Índice de Precios de la Carne de la FAO alcanzó un promedio de 129,4 puntos, el nivel más alto desde que existen registros, impulsado principalmente por el fuerte aumento de la carne vacuna y una combinación de factores productivos, comerciales y logísticos que presionan sobre la oferta global.
El indicador elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura registró una suba de 1,6 puntos (1,2%) respecto de marzo y de 7,8 puntos (6,4%) frente al mismo mes de 2025. El incremento afectó a casi todas las categorías de carne, con excepción del ovino, que permaneció prácticamente estable.
La carne vacuna lideró las subas mundiales
La carne bovina fue la principal responsable del nuevo récord. Las cotizaciones internacionales alcanzaron máximos históricos debido a la combinación de una oferta limitada de ganado listo para faena y una demanda internacional sostenida. En Brasil, principal exportador mundial de carne vacuna, la disponibilidad de animales para sacrificio se redujo como consecuencia del proceso de reconstrucción de rodeos que atraviesa el país. Esa menor oferta coincidió con un fuerte aumento de las compras internacionales, especialmente desde China, que aceleró sus importaciones para completar cuotas comerciales antes de la entrada en vigor de nuevos mecanismos de salvaguardia. El mercado también sigue de cerca las medidas adoptadas por Pekín para regular el ingreso de carne vacuna. China estableció límites de importación para algunos proveedores y aplicará aranceles elevados a los volúmenes que superen las cuotas permitidas, situación que genera incertidumbre entre los exportadores sudamericanos. Desde la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC) advirtieron que las ventas externas podrían reducirse hasta un 10% durante 2026 si continúan las restricciones comerciales chinas.
Las cotizaciones internacionales alcanzaron máximos históricos debido a la combinación de una oferta limitada de ganado listo para faena y una demanda internacional sostenida.
Estados Unidos también enfrenta problemas de oferta
La tensión sobre el mercado global no se limita a Sudamérica. En Estados Unidos, diversos informes privados señalan que el stock bovino atraviesa mínimos de varias décadas debido a la prolongada sequía registrada en importantes regiones ganaderas, el aumento de los costos financieros y el encarecimiento de la alimentación animal. La menor disponibilidad de hacienda elevó los precios internos y comenzó a impactar en el consumidor estadounidense, donde la carne vacuna ya registra valores récord en supermercados y cadenas de comercialización. Analistas internacionales advierten que esta situación podría modificar los hábitos de consumo y acelerar un desplazamiento hacia proteínas más económicas como pollo o cerdo.
El cerdo y el pollo también mostraron subas
Los precios internacionales de la carne porcina también registraron incrementos durante abril, sostenidos principalmente por una mayor demanda estacional en la Unión Europea. Sin embargo, el aumento global fue moderado por la situación de Brasil, donde una oferta abundante de carne de cerdo generó cierta presión bajista sobre las cotizaciones de exportación. En el caso de la carne aviar, el crecimiento de los precios estuvo impulsado por el dinamismo de las exportaciones brasileñas hacia mercados africanos. Esa demanda logró compensar parcialmente la caída de ventas hacia Medio Oriente. Las dificultades logísticas en el Mar Rojo también jugaron un papel relevante. Las restricciones y demoras en esa vía marítima obligaron a redireccionar embarques y modificar rutas comerciales, incrementando costos y tiempos de entrega.
En el caso de la carne aviar, el crecimiento de los precios estuvo impulsado por el dinamismo de las exportaciones brasileñas hacia mercados africanos.
El ovino se mantuvo estable
La carne ovina fue la única categoría que no registró cambios significativos en abril. Las subas observadas en Australia, vinculadas a una menor disponibilidad exportable, fueron compensadas por la caída de precios en Nueva Zelanda, donde la demanda china mostró señales de desaceleración.
Energía, logística y geopolítica presionan sobre los alimentos
La FAO advirtió además que el encarecimiento de la energía y las tensiones geopolíticas internacionales continúan impactando sobre los costos globales de producción y transporte de alimentos. El aumento del precio del petróleo, sumado a las dificultades logísticas en rutas marítimas estratégicas, elevó los costos de exportación y contribuyó a sostener la tendencia alcista de los alimentos a nivel mundial. Aunque el índice general de precios alimentarios todavía permanece por debajo de los máximos alcanzados tras el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, el mercado de la carne vacuna atraviesa actualmente uno de los escenarios de oferta más ajustados de las últimas décadas.
