Según el Informe GEA elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, la cosecha de soja avanza hacia su etapa final en la región núcleo con un ritmo acelerado impulsado por la amenaza de nuevas lluvias y tormentas. En los últimos siete días se recolectaron 630.000 hectáreas de soja de primera y otras 600.000 de soja de segunda, consolidando un progreso que ya alcanza el 80% del total implantado.
El fuerte avance se dio en una semana marcada por el ingreso de aire frío y seco, acompañado por vientos intensos del sudoeste y precipitaciones aisladas. Según explicó el consultor Elorriaga, un nuevo proceso de ciclogénesis volvió a generar lluvias de variada intensidad sobre el este de la región pampeana, aunque con menor duración que los eventos registrados durante abril.
La soja de primera avanzó 22 puntos porcentuales y ya se cosechó el 90% del área sembrada, quedando pendientes apenas 300.000 hectáreas. El centro-sur de Santa Fe prácticamente finalizó la trilla, con un avance del 97%, mientras que en el sur santafesino y el sudeste cordobés el progreso ronda el 95%.
La soja de primera avanzó 22 puntos porcentuales y ya se cosechó el 90% del área sembrada, quedando pendientes apenas 300.000 hectáreas.
En el noroeste bonaerense la cosecha alcanza el 84%, mientras que en el noreste de Buenos Aires llega al 78%. Desde Junín señalaron que "en apenas diez días se logró recolectar prácticamente toda la soja de primera y gran parte de la soja de segunda". En San Pedro indicaron que el ritmo de trabajo logró estabilizarse luego de un comienzo complicado por las lluvias intermitentes, que habían generado rebrotes y problemas de humedad.
La soja de segunda muestra un avance del 60%, todavía por debajo del 70% registrado a esta misma altura del año pasado. El centro-sur santafesino lidera el progreso con el 90% recolectado, mientras que en el resto de la región la trilla se ubica entre el 50% y el 65%.
Los rindes muestran fuertes contrastes regionales
Los mejores resultados se observan este año en el centro y oeste del norte bonaerense, con rindes zonales de entre 4,35 y 4,5 toneladas por hectárea. En Junín, los promedios de soja de primera oscilan entre 4,4 y 5,5 toneladas por hectárea, con picos de hasta 6 toneladas por hectárea. En soja de segunda, los lotes se ubican mayoritariamente entre 3,8 y 4,2 toneladas por hectárea.
En General Pinto, los rindes de soja de primera rondan las 5 toneladas por hectárea. En el sur de Santa Fe, el promedio regional alcanza las 4,38 toneladas por hectárea. San Gregorio se destaca con 4,5 toneladas por hectárea en soja de primera y 3,1 toneladas por hectárea en soja de segunda.
En el centro-sur santafesino, el promedio zonal se ubica en 4,1 toneladas por hectárea. Carlos Pellegrini sobresale con rindes de 5 toneladas por hectárea en soja de primera y 4 toneladas por hectárea en soja de segunda. En Cañada de Gómez los valores rondan las 3,8 toneladas por hectárea.
El sudeste de Córdoba registra un promedio de 4,1 toneladas por hectárea. En Marcos Juárez, la soja de primera promedia 5 toneladas por hectárea y la de segunda 3,8 toneladas por hectárea. Hacia el sudeste cordobés, en la zona de Corral de Bustos, los rindes descienden a 3 toneladas por hectárea en soja de primera y 2,5 toneladas por hectárea en la de segunda.
Los peores resultados se concentran en la franja este de la región núcleo, desde los alrededores de Rosario hasta San Pedro. En Acebal, la soja de primera apenas alcanza las 2 toneladas por hectárea. En San Pedro, los promedios oscilan entre 1 y 1,5 toneladas por hectárea, con lotes que apenas llegan a 0,7 u 0,8 toneladas por hectárea. En contraste, en los alrededores de Pergamino los rindes vuelven a acercarse a las 5 toneladas por hectárea.
Tormentas intensas y un tornado en Las Flores
Las lluvias de los últimos días dejaron acumulados de entre 20 y 40 milímetros sobre la franja este de la región central. El establecimiento de un nuevo centro de baja presión en el sudeste bonaerense impulsó otro proceso de ciclogénesis, favoreciendo precipitaciones de distinta intensidad. Elorriaga destacó que las lluvias fueron más breves que las registradas en abril y que el sistema de tormentas ya se desplazó hacia Entre Ríos y Corrientes. Sin embargo, algunos fenómenos fueron severos y dejaron granizo, ráfagas intensas y hasta un tornado en Las Flores. La zona más afectada fue el sudeste de Buenos Aires, donde los fuertes vientos continuaban afectando distintas localidades.
El trigo no logra revertir la caída proyectada
A menos de un mes del inicio de la siembra fina, el trigo continúa sin mostrar señales de recuperación en intención de área pese a la mejora registrada en los precios internacionales. Los técnicos resumen el escenario con una frase que se repite en la región: "el trigo va por escalera; la urea por ascensor". Según explicaron desde Aldao, el cereal no logra compensar el fuerte incremento de los fertilizantes nitrogenados, con una urea cercana a los 1.000 dólares por tonelada.
Los técnicos resumen el escenario con una frase que se repite en la región: "el trigo va por escalera; la urea por ascensor".
Con valores de trigo a cosecha en torno a 229 dólares por tonelada para diciembre, la ecuación económica sigue siendo ajustada. En las encuestas realizadas en la región surge además que prácticamente no hubo compras anticipadas de urea.
En Marcos Juárez, algunos productores incluso analizan redireccionar las compras hacia el maíz debido a los bajos márgenes del trigo. Otros evalúan estrategias para reducir costos, como aplicar fósforo en la siembra y postergar el nitrógeno esperando una eventual baja de precios. Sin embargo, varios técnicos advierten que esa decisión implicaría una fertilización deficiente que limitaría el potencial del cultivo. Por ahora se mantiene la estimación de una caída de 300.000 hectáreas para la campaña 2026/27, equivalente a un 17% menos de superficie respecto de 2025.
Por ahora se mantiene la estimación de una caída de 300.000 hectáreas para la campaña 2026/27, equivalente a un 17% menos de superficie respecto de 2025.
Los asesores calculan rindes de indiferencia de entre 3,5 y 4 toneladas por hectárea en campo propio y de hasta 5 toneladas por hectárea en campos arrendados, niveles que consideran difíciles de garantizar. En zonas alejadas de los puertos, como Junín, no esperan grandes cambios en superficie y aparecen alternativas para bajar costos mediante entregas directas a molinos cercanos, siempre que la calidad del cereal acompañe. En Pergamino proyectan una caída del 10% del área triguera y en Carlos Pellegrini del 8%. Los mayores recortes se esperan en regiones más afectadas por la sequía durante la campaña gruesa, como el noreste bonaerense, el sur santafesino y el sudeste cordobés. En Bigand estiman una reducción del 20%, mientras que en Marcos Juárez hablan de bajas de hasta el 30%.
