Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la actividad registró un incremento del 15,7% en el volumen generado durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. En paralelo, la cantidad de animales enviados a frigorífico creció 12,6%, de acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Producción Porcina.
En cuanto al desempeño de marzo, se procesaron 807.258 cabezas, lo que representó una suba del 18,4% frente a febrero. En ese mismo mes, el volumen obtenido alcanzó las 76.582 toneladas, un 20% por encima del mes previo y el consumo interno supera los 19 kg por habitante al año.
Mejora genética y eficiencia productiva
El desempeño del sector no solo se explica por el aumento en los volúmenes, sino también por avances en eficiencia. Desde el punto de vista genético, se observa un salto en el potencial productivo, con establecimientos que logran hasta 41 crías por cerda por año, ubicándose en niveles comparables con estándares internacionales.
Este indicador refleja una mejora en los sistemas de producción y en la incorporación de tecnología. Estos dos factores que contribuyen a sostener el crecimiento en el mediano plazo.
Herramientas sanitarias y financiamiento
En el plano sanitario, el 22 de abril entró en vigencia la Resolución N°810/2026 del SENASA, orientada al monitoreo, control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky. La medida surge de un trabajo articulado que apunta a mejorar la eficiencia y fortalecer el estatus sanitario de la producción.
En cuanto al financiamiento, a las líneas de crédito del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), se sumó una nueva herramienta destinada a la industria agroalimentaria. Esta permite financiar inversiones de hasta $6.500 millones (o su equivalente en dólares) con plazos de hasta 10 años y cobertura del 80% en proyectos de inversión, además de opciones de leasing con financiamiento total.
Capacitación y proyección del sector
En materia de formación, el 20 de abril comenzó una nueva edición del curso de Capacitación Básica en Producción Porcina, dictado a través de la plataforma del INTA. La propuesta, de carácter virtual y autogestionado, busca formar operarios para granjas, tras haber contado con 970 inscriptos en 2025.
En un contexto global donde crece la demanda de proteínas animales, la producción de cerdo gana protagonismo como alternativa competitiva. Mientras que la disminución del consumo de carne vacuna, debido a su precio, le da mas lugar en la mesa de los argentinos.
