La producción avícola mundial enfrenta un desafío creciente: reducir el uso de antibióticos sin afectar la sanidad ni el rendimiento de las aves. En este contexto, un estudio internacional con participación de investigadores del INTA analizó el potencial de distintos compuestos naturales para mejorar la salud intestinal y sostener la productividad. El trabajo, publicado en la revista científica World's Poultry Science Journal, revisa la evidencia disponible sobre el uso de aceites esenciales, taninos, curcumina y ácidos orgánicos como aditivos en la alimentación de pollos y gallinas.
Una tendencia global hacia sistemas más sostenibles
"Existe una tendencia creciente hacia sistemas de producción más sostenibles y con menor uso de antibióticos, impulsada tanto por regulaciones sanitarias como por la demanda de los consumidores", explicó Dante Bueno, investigador del área de Avicultura del INTA Concepción del Uruguay y uno de los autores del estudio. El uso intensivo de antibióticos en la producción animal está asociado al desarrollo de resistencia antimicrobiana, uno de los principales desafíos sanitarios a nivel global. Frente a este escenario, la comunidad científica busca alternativas que permitan mantener la eficiencia productiva sin generar estos riesgos.
"Existe una tendencia creciente hacia sistemas de producción más sostenibles y con menor uso de antibióticos, impulsada tanto por regulaciones sanitarias como por la demanda de los consumidores"
Aditivos naturales con múltiples beneficios
El estudio destaca que diversos compuestos de origen natural poseen propiedades que favorecen la salud intestinal y contribuyen al control de patógenos en el tracto digestivo. Entre ellos, los aditivos fitogénicos, derivados de plantas como los aceites esenciales, taninos y curcumina, presentan efectos antimicrobianos, antioxidantes, antiinflamatorios e inmunomoduladores.
"Estos compuestos pueden mejorar la digestibilidad de los nutrientes, fortalecer el sistema inmunológico y contribuir al control de microorganismos patógenos", señaló Bueno. Por su parte, los ácidos orgánicos, utilizados desde hace años en nutrición animal, también muestran efectos positivos. Según el estudio, pueden disminuir el pH del tracto digestivo, inhibir bacterias perjudiciales y mejorar la absorción de nutrientes, además de favorecer el desarrollo de la mucosa intestinal.
"Estos compuestos pueden mejorar la digestibilidad de los nutrientes, fortalecer el sistema inmunológico y contribuir al control de microorganismos patógenos"
Desafíos y nuevas tecnologías
Si bien los resultados son prometedores, los investigadores advierten que la eficacia de estos compuestos depende de múltiples factores, como la dosis, formulación, forma de administración y las condiciones de producción. "Todavía se necesita más investigación para definir las combinaciones y niveles óptimos de inclusión", indicó el especialista del INTA. En este sentido, el desarrollo de nuevas tecnologías como la microencapsulación y las formulaciones nanoestructuradas aparece como una herramienta clave para mejorar la estabilidad y la biodisponibilidad de estos aditivos.
El desarrollo de nuevas tecnologías como la microencapsulación y las formulaciones nanoestructuradas aparece como una herramienta clave para mejorar la estabilidad y la biodisponibilidad de estos aditivos.
Hacia una avicultura más eficiente y sustentable
Para los investigadores, la incorporación estratégica de estos compuestos naturales representa una oportunidad para avanzar hacia sistemas avícolas más eficientes, sostenibles y alineados con las demandas del mercado. "Integrar estos aditivos en la nutrición aviar permite mejorar la salud intestinal y el desempeño productivo, al tiempo que se avanza en la reducción del uso de antibióticos en la producción animal", concluyó Bueno.
