El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, oficializó la autorización para la comercialización de una vacuna aviar desarrollada con tecnología genética, destinada a prevenir enfermedades de alto impacto sanitario en la producción de pollos.
Oficializó la autorización para la comercialización de una vacuna aviar desarrollada con tecnología genética, destinada a prevenir enfermedades de alto impacto sanitario en la producción de pollos.
La medida quedó establecida mediante la Resolución 43/2026, publicada este 23 de abril en el Boletín Oficial, y habilita el uso del virus genéticamente modificado HVT-ND-IBD-ILT, contenido en la vacuna "Innovax ND-IBD-ILT", desarrollada por la firma Intervet Argentina S.A.
Una vacuna de nueva generación
El producto pertenece a una nueva generación de vacunas recombinantes vectorizadas, que utilizan como base el herpesvirus de pavo (HVT) modificado genéticamente para transportar proteínas de distintos patógenos. Esta tecnología permite que una sola aplicación genere inmunidad simultánea frente a múltiples enfermedades. En este caso, el virus incorpora componentes de Newcastle, enfermedad infecciosa de la bolsa (Gumboro) y laringotraqueitis infecciosa aviar, al tiempo que contribuye a la protección contra la enfermedad de Marek, una de las patologías más relevantes en la producción avícola.
El virus incorpora componentes de Newcastle, enfermedad infecciosa de la bolsa (Gumboro) y laringotraqueitis infecciosa aviar, al tiempo que contribuye a la protección contra la enfermedad de Marek
Impacto sanitario y productivo
Las enfermedades que cubre la vacuna son consideradas críticas para la avicultura, debido a su impacto en la mortalidad, la ganancia de peso y la eficiencia productiva. Sin control sanitario adecuado, pueden comprometer seriamente la rentabilidad del sector e incluso provocar la pérdida de lotes completos. La incorporación de esta vacuna permite simplificar los esquemas sanitarios, reducir el estrés en las aves y mejorar la eficiencia operativa en los criaderos. En un contexto de producción intensiva, estos factores resultan clave para sostener niveles de productividad y competitividad.
La incorporación de esta vacuna permite simplificar los esquemas sanitarios, reducir el estrés en las aves y mejorar la eficiencia operativa en los criaderos.
Aplicación e innovación tecnológica
La vacuna puede aplicarse tanto in ovo, es decir, dentro del huevo antes del nacimiento, como en pollos de un día de vida mediante inyección subcutánea. Este enfoque permite generar inmunidad temprana y una protección que, en muchos casos, se extiende durante todo el ciclo productivo. Además, el uso del vector HVT ofrece un alto perfil de seguridad biológica, ya que se trata de un virus que no es patógeno para las aves, lo que reduce riesgos y facilita su implementación a escala comercial.
Evaluación científica y marco regulatorio
La autorización se basa en los análisis de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), que concluyó que el virus recombinante no implica riesgos adicionales para el agroecosistema en comparación con su variante no modificada. Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) determinó que la vacuna no se encuentra alcanzada por las normativas aplicables a alimentos derivados de organismos genéticamente modificados, dado que no está destinada al consumo. La decisión también se inscribe en un proceso de actualización normativa, tras la derogación de la Resolución 763/2011 y su reemplazo por la Resolución 255/2026, que redefine los criterios regulatorios para la aprobación de OGM en Argentina.
El virus recombinante no implica riesgos adicionales para el agroecosistema en comparación con su variante no modificada
Una tendencia global en sanidad animal
El uso de vacunas vectorizadas forma parte de una tendencia internacional orientada a fortalecer la bioseguridad y mejorar la eficiencia productiva en la avicultura. Estas tecnologías permiten reducir la cantidad de aplicaciones, optimizar los programas sanitarios y responder a estándares cada vez más exigentes en los mercados globales. En este contexto, la incorporación de herramientas biotecnológicas se vincula directamente con la capacidad de los países para sostener su competitividad exportadora y garantizar altos niveles de sanidad animal.
Impacto para el sector avícola argentino
La autorización de esta vacuna representa un avance en la adopción de tecnologías sanitarias de última generación en el país. Su implementación podría contribuir a mejorar la productividad, reducir pérdidas y fortalecer la posición del sector avícola en los mercados internacionales. La normativa establece que, antes de su comercialización, la empresa deberá cumplir con todos los requisitos del SENASA y reportar cualquier nueva evidencia científica que pudiera modificar las conclusiones actuales sobre la seguridad del producto.
