Fuertes lluvias, que llegaron a los 440 milímetros, están complicando seriamente el panorama de productores agropecuarios del sur de la provincia del Chaco, en campos próximos a las localidades de Basail y Charadai, cerca de la frontera con Santa Fe. Las precipitaciones comenzaron el sábado y se extendían hasta ayer (por la tarde aún lloviznaba) en un área próxima al río Paraná en la cual hay alrededor de 140.000 cabezas de ganado vacuno.
Los productores más grandes, ubicados al oeste de la Ruta Nacional 11 lograron trasladar su ganado hacia zonas altas, pero se mantienen expectantes por la crecida que está provocando el río Tapenagá, que desagota en el Paraná y se espera que muestre subas en su nivel de acá a los próximos tres días. Si la crecida cobra mucha fuerza, obligaría a un plan de evacuación más complejo.
A su vez, al este de la ruta 11, en la zona de bañados próxima al Paraná, donde se ubican unos 270 productores pequeños, de menos de 200 cabezas, la situación era hasta ayer bastante complicada, ya que muchos sufrieron pérdida de vacunos y veían complicada el traslado hasta campos secos.
"Ya hay un aviso de los municipios para evacuar toda la hacienda cercana al río Tapenagá y estamos esperando lo que pueda ocurrir en los próximos tres días. Actualmente el problema más grave está en la zona de los bajos, cerca del Paraná, donde hay unos 270 pequeños productores chicos", indicó Juan Capozzolo, productor de la región que informó que en "en el límite con Santa Fe ya cayeron entre 360 y 370 milímetros de lluvias, y en Charadai llegó a los 440 milímetros".
