El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso medidas excepcionales para la ganadería en zonas afectadas por inundaciones. Esta decisión tiene el objetivo de facilitar las gestiones sanitarias y documentales en establecimientos de Santa Fe, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.
Según informó el organismo, la decisión responde a las "inclemencias climáticas" que afectan a distintos departamentos de esas provincias. Y busca "cooperar con el sector ganadero y favorecer las gestiones sanitarias y documentales".
El punto central de la medida es que los establecimientos afectados podrán solicitar ante la oficina del Senasa correspondiente la postergación del calendario vacunal. Esta excepción apunta a priorizar el traslado de animales cuando la emergencia climática complique la permanencia de la hacienda en los campos.
El organismo explicó que la decisión busca atenuar las dificultades que enfrentan productores, transportistas y vacunadores para cumplir con el calendario anual de vacunación contra la fiebre aftosa, además de otras tareas sanitarias habituales.
En ese marco, Senasa indicó que la medida tiene como objetivo "resguardar la sanidad y el bienestar de los animales, mitigar los efectos adversos de las inundaciones y reducir los riesgos logísticos y/u operativos".
La flexibilización no implica eliminar la vacunación obligatoria. En los casos en que se autorice el movimiento de animales sin la vacunación previa, el organismo aclaró que "la misma deberá completarse una vez que la hacienda arribe al establecimiento de destino".
Pero más allá de la coyuntura, este tipo de decisiones tiene antecedentes recientes y muy concretos dentro del propio sistema sanitario argentino. En octubre de 2025, frente a un escenario similar de lluvias intensas e inundaciones, Senasa ya había habilitado la postergación de la campaña de vacunación antiaftosa y el movimiento de animales sin vacunar, bajo la misma condición de completar la inmunización en destino.
En aquel momento, el organismo remarcó que las medidas buscaban garantizar "la continuidad del sistema sanitario nacional" sin comprometer la sanidad ni la logística productiva, un criterio que vuelve a repetirse en la actual decisión.
Las disposiciones estarán vigentes mientras persistan las contingencias climáticas y se aplicarán bajo control sanitario nacional. Además, Senasa anticipó que podrán contemplarse otras provincias o regiones que reporten problemáticas similares.
La medida alcanza al movimiento de bovinos, bubalinos y otras especies. Además, las oficinas del organismo quedaron a disposición de productores y transportistas para evaluar situaciones excepcionales vinculadas al traslado de animales en zonas comprometidas por las lluvias.
