El mercado internacional de granos cerró una semana marcada por la volatilidad, donde las expectativas iniciales se transformaron rápidamente en cautela. Según el último informe de agronegocios de la Universidad Austral, el principal impulso alcista había llegado desde China, tras su compromiso de comprar productos agrícolas a Estados Unidos por USD 17.000 millones anuales durante tres años. Sin embargo, ante la ausencia de negocios concretos, la suba de precios cedió.
A este escenario se suma la escalada en Medio Oriente. "Si el bloqueo se prolonga, podríamos ver un nuevo salto importante en el precio del petróleo en los próximos meses, lo cual impactará sobre los costos agrícolas y logísticos", advierte Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la institución.
Soja: toma de ganancias y el "efecto retenciones"
En el plano internacional, la soja ingresó en una fase de toma de ganancias. Los fondos especulativos cerraron posiciones compradas ante el avance de la siembra estadounidense (67% del área) y la fuerte oferta de Brasil, que proyecta una cosecha récord de 180,13 millones de toneladas, consolidándose como el principal proveedor de China.
En el mercado local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó la estimación de cosecha argentina a 50,1 millones de toneladas, con una trilla que ya cubre el 74,7%, tras avanzar 20 puntos en una sola semana.
"La presión más fuerte de cosecha ya pasó y las fábricas lograron abastecerse mejor, aunque para hacerlo tuvieron que resignar parte de sus márgenes", explica Romano. Durante la semana del 15 de mayo se fijó precio a más de un millón de toneladas, consolidando la segunda semana consecutiva de ventas muy activas.
Sin embargo, el reciente anuncio del presidente Javier Milei sobre una posible reducción gradual de derechos de exportación a partir de enero (entre 0,25 y 0,50 puntos mensuales) podría alterar la estrategia del productor. "La expectativa de una baja gradual de retenciones podría hacer que muchos productores prefieran esperar antes de vender", sostiene el analista de la Universidad Austral.
Maíz: demanda firme y récord productivo en Argentina
Según el informe, el mercado de maíz se sostiene gracias a una demanda internacional que reacciona rápidamente ante cada baja de precios. Estados Unidos mantiene un ritmo de siembra acelerado (76%) y reportó ventas externas por 2,1 millones de toneladas de la campaña vieja.
En la Argentina, la proyección de cosecha se elevó a un récord de 64 millones de toneladas. El flujo de grano logró convivir con la entrada de la soja, aliviando la presión logística. "Ahora que bajó la cola de buques y disminuyeron los sobreprecios, el productor también redujo el ritmo de ventas", agrega Romano.
Trigo: el clima ajusta la cosecha mundial y enciende señales alcistas
Por el lado del trigo, el panorama global muestra señales alcistas por el recorte de la producción mundial a 820 millones de toneladas (según el Consejo Internacional de Cereales), afectado por la sequía en Estados Unidos, Alemania y Australia.
A nivel local, el Gobierno anunció una baja de retenciones para el trigo y la cebada del 7,5% al 5,5%. "La medida mejora en unos 5 dólares por tonelada la capacidad de pago, pero hoy el mercado ya venía pagando premios incluso superiores a eso", analiza Romano, y concluye que el gran interrogante será ver si los exportadores aprovechan esta mejora para recuperar margen o si trasladan el beneficio para seguir captando mercadería.
