El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó un nuevo reporte mensual, que tuvo como protagonista al trigo y repercutió inmediatamente en el mercado. Las primeras estimaciones para la campaña 2026/27 anticiparon una oferta más ajustada de lo previsto, con recortes relevantes en Estados Unidos y entre los principales exportadores mundiales.
En Estados Unidos, la producción de trigo fue proyectada en 42,5 millones de toneladas, por debajo del ciclo anterior. Esta baja responde a una menor superficie esperada y a un rinde inferior al récord alcanzado en la campaña previa.
La mayor disponibilidad inicial no alcanzaría para compensar la caída productiva. Por eso, la oferta total estadounidense quedaría en 71,7 millones de toneladas, mientras que las exportaciones fueron estimadas en 21,1 millones, también por debajo de 2025/26.
El trigo encendió la reacción alcista
El ajuste también se reflejó en los stocks finales de Estados Unidos, que fueron proyectados en 20,7 millones de toneladas. Esta cifra representa 5 millones de toneladas menos que lo previsto en el mes de febrero durante el USDA Outlook Forum.
A nivel global, la producción de trigo 2026/27 fue estimada en 819,1 millones de toneladas, un 3% por debajo del récord del ciclo anterior. Las mayores reducciones se esperan en Estados Unidos, la Unión Europea, Argentina, Rusia y Australia.
Con una demanda mundial que se mantiene respecto de la campaña pasada, la menor oferta dejaría existencias finales más ajustadas. Los stocks globales caerían de 279 millones de toneladas en la campaña actual a 275 millones hacia el cierre del nuevo ciclo.
La magnitud de los recortes superó lo esperado por los analistas en la previa del informe y tuvo impacto inmediato en Chicago. El contrato más operado de trigo se ubicó cerca de los US$ 250 por tonelada, con una suba de 7% frente al ajuste anterior y en máximos de dos años.
Presión para el maíz
En Estados Unidos, el USDA proyectó una producción de 406,3 millones de toneladas para 2026/27, un 6% inferior al ciclo previo. Este recorte fue producto de menores áreas sembradas y cosechadas y un rinde esperado más bajo.
La oferta total estadounidense quedaría en 461,3 millones de toneladas, aun con mayores stocks iniciales. El uso total fue estimado en 411,6 millones, con estabilidad en la demanda industrial y una baja en el consumo forrajero y residual, mientras que las exportaciones caerían 5% hasta 80 millones de toneladas.
En el plano internacional, la producción mundial de maíz fue proyectada en 1.295 millones de toneladas. Si bien se mantiene en niveles históricamente elevados, quedaría por debajo del récord del ciclo anterior, con recortes en Estados Unidos, Argentina, Sudáfrica, México, Ucrania y Turquía.
El consumo global alcanzaría un nuevo máximo de 1.315 millones de toneladas y superaría a la producción. En ese escenario, los stocks finales mundiales caerían a 277,5 millones de toneladas y, de concretarse, serían los más bajos desde 2013/14.
Soja: crecimiento ajustado
En soja, el USDA proyectó para Estados Unidos una producción de 120,7 millones de toneladas, por encima del ciclo previo. La mejora estaría explicada por una mayor superficie cosechada y un rinde tendencial, mientras que la oferta total alcanzaría 130,6 millones de toneladas.
El crushing estadounidense fue estimado en 74,9 millones de toneladas, impulsado por una mayor utilización de aceite de soja como insumo para biodiesel, en el marco de la nueva normativa de la EPA 2026/27. A su vez, las exportaciones de poroto fueron proyectadas en 44,4 millones de toneladas, por encima de la campaña anterior.
A nivel global, las Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial (WASDE) estimaron un aumento cercano a 14 millones de toneladas en la producción de soja, principalmente por mayores cosechas en Brasil, Estados Unidos y Argentina. También se proyectó una suba de la molienda mundial y mayores exportaciones de harina de soja.
En cuanto a las importaciones, China aumentaría sus compras en 2 millones de toneladas, hasta 114 millones. Sin embargo, los stocks finales globales quedarían levemente por debajo del ciclo previo, en 124,78 millones de toneladas, por menores existencias en Estados Unidos y Brasil, parcialmente compensadas por Argentina.
Tras la publicación del informe, la soja subió cerca de US$ 3 por tonelada y se ubicó en torno a US$ 451. El reporte confirma que la oleaginosa sigue encontrando sostén en la demanda industrial y en el rol de Sudamérica como proveedor clave del comercio global, aunque el aumento proyectado de la producción en Brasil, Estados Unidos y Argentina también obliga a mirar con atención la evolución de los stocks y la competencia exportadora durante la campaña 2026/27.
