La gran mayoría de las economías regionales volvieron a mostrar un escenario complejo en marzo de 2026. Según el relevamiento mensual de Coninagro, 9 producciones permanecieron en rojo, mientras que solo 4 lograron ubicarse en verde y otras 6 quedaron en amarillo, sin cambios significativos frente al mes anterior.
El informe volvió a poner el foco en yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas, algodón, maní, leche y mandioca que se mantuvieron entre las actividades más comprometidas, principalmente por el deterioro del componente de negocio. En la mayoría de los casos, los precios recibidos por los productores crecieron por debajo de la inflación o quedaron prácticamente estancados, en un contexto de costos elevados.
Los costos siguieron marcando el pulso
El análisis realizado por Coninagro permitió identificar que el principal problema no estuvo necesariamente en la falta de producción, sino en la dificultad para recomponer márgenes. En varias cadenas, la actividad mantuvo volúmenes, exportaciones o demanda, pero el ingreso del productor quedó rezagado frente a los costos necesarios para sostener la producción.
Entre los casos más sensibles apareció la leche, donde el precio al productor llegó a $489 por litro en marzo, con una suba mensual de apenas 1,7%. En la comparación interanual, el incremento fue del 8%, muy por debajo de la inflación del período, que se ubicó en 32,6%. Aun así, la producción de los últimos doce meses alcanzó 11.446 millones de litros, con una mejora del 6%.
En el caso de la yerba mate, la tonelada de hoja verde se pagó alrededor de $220.000 al productor, con una caída real del 23%. Aunque el área cultivada se mantuvo estable y la producción superó levemente el promedio histórico, el negocio continuó tensionado por la pérdida de poder de compra del precio primario.
Actividades en verde y señales mixtas
En la otra punta del relevamiento, bovinos, ovinos, granos y miel se ubicaron en verde. En esos sectores, se observó un mejor componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, acompañado por indicadores productivos y comerciales más favorables. Sin embargo, en granos apareció una advertencia por el impacto de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil.
Durante el primer trimestre de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por USD 14.695 millones, un 40% más que el promedio histórico de la última década para el mismo período. De ese total, los granos concentraron USD 11.509 millones, equivalentes al 78%.
La actividad bovina también sostuvo un desempeño destacado en divisas, con exportaciones por USD 1.365 millones en el primer trimestre, lo que representó el 9% del total. Más atrás se ubicaron la lechería, con USD 453 millones, y el maní, con USD 321 millones.
La participación del productor perdió terreno
En marzo, la mayoría de las economías registró una caída frente a sus niveles históricos en cuanto a la participación del productor en el precio final que paga el consumidor, con excepción de porcinos y ovinos. En el caso ovino, la participación alcanzó el 26%, ocho puntos por encima del promedio de los últimos cinco años, mientras que en porcinos se mantuvo estable en torno al 38%.
En cambio, la cadena aviar mostró una baja más marcada, con una participación del 40% frente a un promedio cercano al 49%, y también retrocedieron bovinos y leche, con pérdidas de 4 y 2 puntos porcentuales, respectivamente. En los productos regionales, las caídas más fuertes se observaron en papa, yerba mate y vino, donde la porción recibida por el productor quedó entre 8 y 11 puntos por debajo de sus referencias históricas.
A nivel general, a pesar de que el comercio exterior logró un superávit y algunas cadenas mantuvieron el dinamismo productivo, la rentabilidad sigue siendo el principal desafío para los productores. En ese punto, la brecha entre precios, inflación y costos volvió a explicar por qué una parte importante del mapa productivo continúa en rojo.
