Mediante la Resolución 504/2026, el organismo incorporó excepciones para las vacunas virales no vesiculares destinadas a bovinos que cuenten con autorización por equivalencia, en línea con la política de desregulación y agilización de trámites impulsada por el Gobierno nacional.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso una nueva modificación en el marco regulatorio de productos veterinarios al incorporar excepciones para determinadas vacunas bovinas que ingresen al país bajo el régimen de autorización por equivalencia.
La medida fue oficializada a través de la Resolución 504/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, y modifica la Resolución 61/2026, que estableció el marco regulatorio para la importación, exportación, elaboración, tenencia, depósito, acondicionamiento, distribución y comercialización de vacunas virales no vesiculares para bovinos en la Argentina.
Según el texto normativo, las vacunas comprendidas en el sistema de autorización por equivalencia quedarán exceptuadas de determinados requisitos previstos en la reglamentación vigente, siempre que se encuentren alcanzadas por el régimen establecido en las Resoluciones 333, 338 y 525 de 2025. La nueva disposición incorpora el artículo 6° bis a la normativa vigente, estableciendo que las vacunas virales no vesiculares bovinas autorizadas por equivalencia podrán acceder a un tratamiento regulatorio simplificado, aunque deberán continuar cumpliendo con los controles previstos en los artículos 8°, 9° y 10 de la resolución original.
Impulso a la competencia y reducción de trabas
En los fundamentos de la medida, el organismo sanitario señala que la modificación responde a los lineamientos de simplificación administrativa impulsados por el Estado nacional y busca armonizar los procedimientos regulatorios sin afectar el estatus sanitario argentino. El SENASA destacó que la decisión se enmarca en las Buenas Prácticas de Simplificación aprobadas por el Decreto 891/2017, que promueven la revisión de normativas para eliminar cargas administrativas consideradas innecesarias. Asimismo, el organismo remarcó que el objetivo es brindar respuestas más rápidas y transparentes a los requerimientos de empresas y ciudadanos, al tiempo que se fomenta la libre competencia y el desarrollo de las cadenas productivas.
La modificación responde a los lineamientos de simplificación administrativa impulsados por el Estado nacional y busca armonizar los procedimientos regulatorios sin afectar el estatus sanitario argentino.
Qué es la autorización por equivalencia
El sistema de autorización por equivalencia fue implementado durante 2025 y permite reconocer productos veterinarios registrados y comercializados en determinados países considerados de referencia por la autoridad sanitaria argentina. Bajo este esquema, los productos pueden acceder a procesos de aprobación más ágiles al acreditarse que ya fueron evaluados y autorizados por organismos sanitarios de reconocida trayectoria internacional. La incorporación de las vacunas bovinas a este mecanismo constituye un nuevo paso en la estrategia de modernización regulatoria impulsada por el SENASA, especialmente en un contexto donde el Gobierno nacional busca reducir costos, acelerar la disponibilidad de insumos y aumentar la competencia en el mercado veterinario.
El sistema de autorización por equivalencia fue implementado durante 2025 y permite reconocer productos veterinarios registrados y comercializados en determinados países considerados de referencia por la autoridad sanitaria argentina.
Impacto para la producción ganadera
La decisión podría facilitar el acceso a nuevas tecnologías sanitarias para el sector ganadero, ampliando la oferta de vacunas disponibles y reduciendo los tiempos administrativos para su ingreso al mercado argentino. No obstante, el organismo aclaró que la flexibilización regulatoria no implica una disminución de los controles sanitarios esenciales, ya que se mantienen las exigencias vinculadas a la calidad, seguridad y eficacia de los productos, así como los procedimientos de fiscalización y seguimiento establecidos por la normativa vigente.
La resolución entró en vigencia este 11 de junio de 2026, fecha de su publicación en el Boletín Oficial, y forma parte del proceso de revisión normativa que el SENASA viene desarrollando en los últimos meses para simplificar procedimientos sin comprometer los estándares sanitarios que respaldan la producción pecuaria argentina.
