Producción y alimentación

Córdoba quedó lejos de producir las frutas y verduras que necesita

Un estudio de la UNC estimó que el cinturón verde cordobés solo cubriría el 21,3% de lo recomendado para una dieta saludable

7 May 2026

La producción local de frutas y verduras quedó lejos de cubrir las necesidades alimentarias saludables de la ciudad de Córdoba. Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) analizó la relación entre el cinturón verde cordobés y el consumo de alimentos, y concluyó que la región agroalimentaria solo alcanzaría para abastecer una quinta parte de lo recomendado por las Guías Alimentarias para la Población Argentina.

La investigación se preguntó si una región puede producir los alimentos necesarios para que su población tenga una dieta saludable. Para el caso de la ciudad de Córdoba, la producción agroalimentaria de la región (cinturón verde) cubriría apenas el 21,3% de las frutas y verduras necesarias si todos sus habitantes comieran según las recomendaciones nutricionales.

El autor del trabajo, el presidente de Fundación Innovacomunidad y docente de la UNC, Matías Scavuzzo, aseguró: "El sistema alimentario promociona índices, según los cuales, sobra la comida en Argentina. Pero hay algo que no se está midiendo bien. Medir en términos de kilos de soja no es medir alimento, ni accesibilidad, ni seguridad alimentaria y nutricional de las personas".

Incluso con el consumo actual, que está por debajo de lo recomendado, la producción regional tampoco alcanzaría para abastecer la demanda. Según la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, cubriría el 56,2% de frutas y el 77,58% de verduras que comen los cordobeses.


Una brecha entre producción y nutrición

El trabajo permitió construir un Índice de Autosuficiencia Alimentaria, una herramienta que estima qué proporción de los alimentos consumidos por una población se produce dentro de la misma región. El objetivo fue conectar dos campos que suelen analizarse por separado, el sistema productivo y la nutrición.

En esta línea, la investigadora del Centro de Investigaciones en Nutrición Humana de la Facultad de Ciencias Médicas y del Gulich, de la UNC, Micaela Campero, indicó: "Si bien ya existe en la bibliografía, nosotros adaptamos el índice para una región y una producción en particular". Y subrayó: "Es la primera vez que se aplica en América latina. Para Argentina tiene más importancia porque somos un país productor de alimentos".

Para la investigadora en el Instituto Gulich, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y de la UNC, Victoria Marinellim el debate debe apuntar tanto a la oferta como a la demanda. Y señaló: "Queremos contribuir a la discusión de que hay que comer y producir mejor. Para eso es clave comer alimentos frescos de proximidad. Tenemos una población que se enferma, en parte, por la mala alimentación".

El cinturón verde perdió superficie productiva

Uno de los puntos centrales del estudio es que la estructura productiva del territorio no necesariamente responde a las necesidades de una dieta saludable. Los investigadores señalaron que el sistema alimentario está condicionado por decisiones económicas y productivas que influyen sobre qué se cultiva, qué se comercializa y qué termina consumiendo la población.

En este sentido, Marinelli sostuvo: "No podemos ser inocentes y pensar que la soberanía alimentaria no está condicionada por los grandes intereses mundiales y por ese interés de transformarla al servicio de las grandes empresas". En su tesis doctoral, la investigadora había determinado que el cinturón verde de Córdoba tuvo una disminución del 75% de su área productiva desde la década de 1980 hasta 2020.

"Mientras la población creció, disminuyó el área que la alimenta. ¿Por qué? Porque se alimenta mal con otra cosa y porque se alimenta poco, ya que la pobreza creció", explicó. Y detalló, en el sur de la ciudad esas huertas se transformaron en urbanizaciones y, en el noreste, en agricultura industrial.

Producir más y facilitar el acceso

La región agroalimentaria de la ciudad de Córdoba cuenta con 1.290 hectáreas de producción de hortalizas, con un total anual de 82.651 toneladas, sin incluir las granjas dedicadas al monocultivo de papa, batata y zanahoria. En frutas, con la incorporación de Colonia Caroya como centro frutícola histórico, la superficie relevada fue de 81,61 hectáreas y el promedio anual alcanzó las 1.668 toneladas.

Para aumentar la producción, Marinelli planteó: "Se necesita un ordenamiento territorial que promocione el acceso a tierras periurbanas para la producción de alimentos. Tendría múltiples beneficios, no solo la producción, sino también de trabajo y los servicios ecosistémicos".

Desde el lado de la demanda, Scavuzzo señaló que "una fruta no puede salir el doble que un alfajor. Tiene que tener un impuesto para que se pague el costo de la salud de esos ultraprocesados". Y agregó: "Se necesita un estado presente que regule con normas, programas, políticas a favor de la salud de la población y del pequeño productor".

El estudio pone sobre la mesa un desafío que excede al consumo individual y compromete a la planificación territorial, la producción de cercanía y las políticas públicas. Como sintetizó Campero: "Son múltiples los factores que se necesitan para revertir este escenario. Entre ellos, el consumidor es el último y, quizás, el que tiene menos capacidad de acción".

Más de ACTUALIDAD
El trigo perdió peso en el precio final del pan
Materia prima vs costos

El trigo perdió peso en el precio final del pan

La Sociedad Rural Argentina señaló que el cereal explica apenas el 6,7% del valor que paga el consumidor, en una cadena atravesada por impuestos, logística, energía y costos laborales
Suscríbase para recibir notificaciones importantes
AGRITOTAL desea enviar noticias de primerísima mano.
Para aceptar basta con hacer click en el botón "Permitir"