Los trabajadores del sector aceitero alcanzaron un histórico acuerdo paritario que eleva el salario básico inicial por encima de los $1,8 millones mensuales a partir de julio, consolidando uno de los convenios más altos del mercado laboral argentino.
El entendimiento fue rubricado entre la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, junto a las cámaras empresarias del sector.
un aumento progresivo con sumas extraordinarias
De acuerdo con lo firmado, el salario básico de abril para el personal ingresante se fija en $1.770.174, y continuará incrementándose mes a mes hasta alcanzar los $1.875.186 en julio. Las subas mensuales serán del 13,3% en abril, 15,3% en mayo, 17,3% en junio, y culminarán con un 20% adicional en julio.
Además del aumento progresivo, el convenio incluye una suma extraordinaria no remunerativa de $500.000 para los sueldos básicos, que se eleva hasta $648.918 para los trabajadores de las categorías más altas.
impacto en la negociación colectiva
Desde los gremios firmantes destacaron que este acuerdo no solo resguarda el poder adquisitivo de los trabajadores frente al contexto inflacionario, sino que también refuerza el compromiso del sector con la negociación colectiva como herramienta central para garantizar salarios dignos.
"Este acuerdo es fruto de una negociación responsable, con criterios claros de actualización, que valora el esfuerzo y la productividad de los trabajadores del complejo aceitero", señalaron voceros sindicales tras la firma.
salarios por encima del promedio
Con estos valores, el salario básico de los aceiteros se posiciona como uno de los más altos del país dentro del sector industrial, en un contexto donde otras actividades todavía negocian tramos salariales de menor alcance. El acuerdo sienta un precedente que podría influir en futuras paritarias de ramas afines.
En paralelo, las empresas del sector manifestaron que el convenio representa un esfuerzo conjunto para sostener la paz social, mantener el nivel de actividad y garantizar condiciones laborales competitivas.
