MERCADOS

Efecto coronavirus: el valor de los granos acentuó la racha negativa

Como consecuencia del persistente derrumbe del petróleo (bajó otro 9,6%, de 31,73 a 28,70 dólares por barril), dentro del complejo sojero la peor caída la registró el aceite de soja.

17 Mar 2020

 En sintonía con la caída del petróleo y de los principales indicadores bursátiles, el valor de los granos acentuó ayer la racha negativa en la Bolsa de Chicago, producto de la incertidumbre sobre el rumbo de la economía mundial que provoca la pandemia de coronavirus.

Luego de caer cerca del 5% durante la semana pasada, la soja cerró con bajas del 3,2% para la posición mayo, que descendió de 311,86 a 301,94 dólares por tonelada, hasta el nivel más bajo desde principios de mayo último.

Como consecuencia del persistente derrumbe del petróleo (bajó otro 9,6%, de 31,73 a 28,70 dólares por barril), dentro del complejo sojero la peor caída la registró el aceite de soja -materia prima para la elaboración de biodiésel-, que resignó un 5,2% de su valor, al pasar de 581,35 a 550,93 dólares por tonelada.

En cuanto al maíz, que durante la semana pasada retrocedió un 2,8%, al término de la rueda registró una pérdida del 3% sobre el contrato mayo, que cayó de 143,99 a 139,66 dólares por tonelada, el nivel mínimo desde septiembre pasado. El cereal también está fuertemente relacionado con el crudo por la industria estadounidense del etanol que, según las previsiones del USDA, durante el ciclo comercial 2019/2020 demandará 137,80 millones de toneladas de los 347,78 millones cosechados.

El trigo, que en la Bolsa de Chicago perdió poco menos del 2% durante la semana pasada, resignó un 1,6% sobre la posición mayo, que descendió de 185,92 a 182,98 dólares por tonelada, hasta el peor nivel desde octubre.

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La crisis sanitaria derivada del coronavirus plantea, para la demanda de granos y de subproductos agrícolas, varios interrogantes. Entre ellos:

la incertidumbre sobre la capacidad financiera de los países importadores de materias primas agrícolas para sostener la demanda fluida de esos productos;

el daño que el derrumbe del petróleo generará sobre la industria de los biocombustibles, dado el impacto que provoca sobre los precios del etanol en base a maíz y del biodiésel en base a aceite de soja;

los cambios que producen las oscilaciones de las monedas sobre la competitividad de los proveedores de materias primas (por primera vez, el real quebró hoy la barrera de los 5 reales por dólar),

y el impacto de la salida del dinero que los grandes fondos de inversión tenían puesto en los mercados de materias primas agrícolas, frente al rojo que se registra en los mercados financieros.

Por estos días la esperanza de muchos operadores de Chicago está puesta en China, punto de origen del virus, que ahora se presenta como uno de los pocos países que tendría controlado el brote y que se plantea un retorno a la normalidad, con medidas oficiales que impulsan el resurgir de la industria y del consumo.

Fuente: La Nación