Porcinos

Cerdos a campo

Este modelo de producción sustentable demanda un cuarto de las inversiones respecto de la cría de porcinos en confinamiento.

La  producción porcina a campo constituye una alternativa interesante, ya que demanda un cuarto de las inversiones en comparación con la cría en confinamiento y con una productividad semejante.

Desde la perspectiva que aportan los modelos de desarrollo sustentable se considera que la cría a campo es la tecnología adecuada para el desarrollo de minifundistas y medianas empresas. Algunas de sus ventajas son:

Baja inversión en infraestructura.

Reducción del riesgo a través de la distribución de los ingresos a lo largo del año.

♦ Genera condiciones que estimulan las capacidades humanas al aumentar la complejidad del trabajo rural.

♦ Tiende a la sostenibilidad ambiental, bienestar social y un mejor reparto de las ganancias.

Este tipo de tecnología tiene potencial para aumentar rápidamente la producción sustituyendo las importaciones de otras regiones del país. Además, la producción tiene costo inferiores por la disponibilidad de granos, no contamina el medio ambiente y entrega un producto de mayor calidad, saludable y sabroso.

En algunas provincias se trabaja con esta tecnología, volcada a Emprendimientos Productivos Asociativos (EPAs) y a medianas empresas con resultados positivos, a pesar de los vaivenes económicos, sociales y políticos.

Las principales características de estos EPAs son:

♦ Escala moderada y diversificación productiva: dirigida prioritariamente a productores típicos de regiones agrícolas o mixtas que combinan la producción de cerdos con la agricultura (granos, caña de azúcar, etc.).

♦ Bajo costo relativo de instalaciones y equipamiento, con utilización de recursos regionales (uso racional del monte) y también sobrantes agrícolas como el silo bolsa.

♦ Uso de grano propio: sorgo, cebada, maíz, soja, etc., molido y complementado con subproductos de la industria regional (melaza, cáscara de limón deshidratada, levaduras, rechazo de zaranda, etc.) y pasturas, para una ración balanceada.

♦ Calidad de producto: en un futuro cercano la demanda estará centrada en la calidad de la carne del cerdo, la cual dependerá del bienestar del animal.

♦ Medio ambiente: con criterios técnicos de distribución de las superficies, la producción a campo no
degrada el suelo sino que aumenta su fertilidad, por la distribución homogénea del estiércol; no contamina el agua (manejo de efluentes) ni el aire por malos olores. Además, es bajo el uso de químicos (antibióticos, hormonas, promotores de crecimiento).

♦ Utilización de materiales genéticos adaptados a la región y a la condición y situación del productor
(genética de razas puras Duroc Jersey, Yorkshire, Spotted Poland, Hampshire, Landrace y Pietrain y
genética híbrida obtenida por cruzamiento de estas razas).

♦ Son libres de enfermedades cumpliendo con medidas de bioseguridad y de un plan sanitario mínimo
preventivo. Incorporación de otras técnicas “avanzadas”, como inseminación artificial, parideras portátiles, destete precoz y diferido, cajones de recría, registro y control informatizado de los ciclos productivos.

La cría a campo no significa volver al pasado. Puede considerarse una alternativa tecnológica de diversificación válida, que aún puede avanzar más.

AACP.