La última campaña triguera en la provincia de Córdoba será recordada por sus dos caras extremadamente opuestas: un éxito rotundo en las cosechadoras y una profunda preocupación en los laboratorios industriales. Por décimo año consecutivo, la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) y el INTA Marcos Juárez presentaron el informe de "Productividad y Calidad del Trigo", advirtiendo la caída en la proteína.
Impulsada por perfiles hídricos óptimos tras un otoño lluvioso y una tecnología de semillas de vanguardia, la provincia logró superar las heladas tempranas de julio para alcanzar un rendimiento ponderado récord de 45,1 qq/ha (un 76% por encima del promedio histórico). En este contexto, la producción cordobesa alcanzó un techo histórico de 6,1 millones de toneladas, concentrada principalmente en el este provincial, donde los departamentos de Unión, Marcos Juárez y San Justo aportaron casi la mitad del volumen total.
En términos económicos, semejante aluvión de granos generó un Valor Bruto de la Producción (VBP) de USD 1.260 millones, duplicando el promedio histórico de la provincia y compensando con creces la caída internacional de los precios, donde el valor FOB se posicionó en USD 208 por tonelada.
El reverso de la moneda: la caída de la calidad
Sin embargo, el informe elaborado en el marco del convenio entre la BCCBA y el INTA Marcos Juárez, que analizó 223 muestras representativas de más de 19.400 camiones, encendió alarmas para la cadena agroindustrial: el enorme incremento en los rendimientos trajo aparejado un marcado efecto de dilución en los componentes cualitativos.
El dato más crítico de las conclusiones es la caída del 2,5% en el contenido de proteína respecto a la campaña anterior. Con un promedio de apenas 9,7%, el ciclo 2025/26 se posicionó oficialmente como el nivel más bajo en los 10 años que lleva este estudio. Esta situación afectó la calidad comercial e industrial en varios frentes: el conjunto general de la provincia apenas logró calificar como Grado 2, condicionado principalmente por un promedio de Materias Extrañas del 0,52% y un Peso Hectolítrico (PH) de 78,27 kg/hl. Esta situación impidió que algún departamento alcanzara el estándar de Grado 1, mientras que ocho distritos, incluyendo Calamuchita, Río Segundo y Juárez Celman, cayeron a Grado 3.
Por otro lado, en las pruebas de laboratorio, el gluten promedió un 21,3% con una fuerza panadera (W) de 210 $10-4 J. Si bien las masas mostraron buena estabilidad y tenacidad, manifestaron una baja absorción de agua, lo que tipifica una calidad industrial regular. El único indicador que se salvó de la tendencia negativa fue el rendimiento de harina en molino experimental, que promedió un 69,4%, liderado por los departamentos de Unión (70,2%) y Marcos Juárez (70,1%).
Un fenómeno de escala nacional
El informe advierte que este escenario de "mucha cantidad pero baja calidad" no es un problema exclusivo de Córdoba. A nivel país, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación reportó una cosecha récord de 27,9 millones de toneladas. De ese total, unas 7,2 MT se destinarán a la molienda interna y quedará un saldo exportable de 18,5 MT.
Exceptuando las regiones del norte del país, cuyo aporte al volumen total es marginal, la baja proteica es una característica generalizada en el territorio nacional. La campaña cierra con una advertencia clara de las instituciones: el incremento histórico de la producción trajo aparejada una merma en la calidad que debe ser atendida.
