La campaña de cultivos de invierno 2026/27 en la provincia de Santiago del Estero muestra un inicio prometedor en lo biológico, aunque con disparidad en los ritmos de implantación. De acuerdo con el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), emitido tras el relevamiento realizado entre el 1 y el 7 de junio, tanto el trigo como el garbanzo transitan sus etapas iniciales bajo condiciones generales que van de buenas a muy buenas, libres por el momento de estrés hídrico o térmico de magnitud.
En el plano operativo, las sembradoras avanzan a distintas velocidades. En el caso del trigo, en los primeros días de junio la implantación marchaba a un ritmo inferior tanto al registrado en la campaña pasada como al promedio histórico. En este marco, se indicó un predominio del estadio de primera hoja expandida.
En tanto, la siembra de garbanzo se encuentra próxima a concluir con un progreso superior al observado a la misma fecha del ciclo anterior, aunque todavía se ubica por debajo de la media histórica. Asimismo, más del 90 % de los lotes ya se encuentran en fase de emergencia.
Reservas en el suelo frente a un mayo seco
El gran aliado de este inicio de campaña está en el subsuelo. Si bien los datos del satélite GPM indicaron que las precipitaciones acumuladas durante mayo estuvieron por debajo del promedio histórico, las reservas hídricas profundas del perfil se mantienen en niveles favorables en amplios sectores santiagueños.
Según los mapas de agua útil del SMN-INTA-FAUBA, el centro-este y el sudeste provincial cuentan con una adecuada disponibilidad hídrica en la capa arable. Hacia el oeste la situación es más ajustada, coincidiendo con reportes puntuales como el de Colonia Alpina, donde algunos lotes se sembraron con escasa humedad superficial, generando ciertas dificultades en la germinación. El informe señala que la ocurrencia de nuevas lluvias resultaría beneficiosa para recomponer la capa superior del suelo.
Sanidad controlada y perspectivas climáticas
En el aspecto sanitario, el panorama actual es de tranquilidad, sin reportes de plagas o enfermedades de importancia económica. Solo se relevaron ataques muy puntuales y de baja presión, como la presencia de oruga cogollera (Spodoptera frugiperda) en trigos de la zona de El Palomar, y de orugas cortadoras en lotes de garbanzo en Quimilí.
De cara al trimestre invernal (junio-julio-agosto), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) recuerda que el oeste santiagueño ingresa en su tradicional estación seca, mientras que el resto de la provincia no presenta una tendencia de lluvias definida. En cuanto al termómetro, las proyecciones climáticas anticipan un invierno con temperaturas superiores a las normales en todo el territorio provincial.
