La cooperativa SanCor, durante décadas emblema de la industria láctea nacional, solicitó formalmente su propia quiebra en medio del concurso preventivo que atravesaba desde febrero de 2025.
La presentación fue realizada ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de Rafaela, a cargo del juez Marcelo Gelcich, marcando un punto de inflexión en la historia de una de las empresas más representativas del agro argentino.
De la expansión al colapso financiero
El pedido responde a una situación de insolvencia generalizada, con una deuda cercana a los 120 millones de dólares y más de 1.500 acreedores. Durante años, SanCor supo liderar el sector, llegando a procesar más de 4,6 millones de litros diarios de leche y abasteciendo el mercado interno con una amplia gama de productos. Sin embargo, en la última década sufrió una fuerte caída productiva, cierre de plantas y pérdida de competitividad.
El pedido responde a una situación de insolvencia generalizada, con una deuda cercana a los 120 millones de dólares y más de 1.500 acreedores.
Impacto directo en los productores lecheros
Desde el enfoque agropecuario, la crisis tiene un efecto inmediato sobre los productores lecheros, que pierden un actor clave en la demanda de leche cruda. La salida de SanCor genera incertidumbre en las cuencas lecheras, especialmente en Santa Fe y Córdoba, donde la cooperativa tenía fuerte presencia. Esto obliga a muchos tambos a reubicar su producción en un mercado ya tensionado.
La salida de SanCor genera incertidumbre en las cuencas lecheras, especialmente en Santa Fe y Córdoba, donde la cooperativa tenía fuerte presencia.
Efecto dominó en la cadena agroindustrial
El impacto no se limita al productor; la situación golpea también al empleo rural e industrial, además de transportistas, proveedores de insumos y servicios vinculados a la actividad. En un contexto de altos costos, volatilidad de precios y restricciones financieras, la caída de un jugador histórico profundiza la fragilidad estructural del sector lechero.
Una crisis anunciada y un futuro incierto
Tras años de reestructuraciones fallidas, conflictos internos y pérdida de escala, la cooperativa no logró revertir su deterioro. Ahora, la definición queda en manos de la Justicia, que deberá decidir si acepta el pedido de quiebra. En paralelo, podrían surgir interesados en adquirir activos o unidades de negocio, lo que abriría una posible reconfiguración parcial de la empresa.
La definición queda en manos de la Justicia, que deberá decidir si acepta el pedido de quiebra.
Una señal de alerta para la lechería
El caso SanCor expone los desafíos pendientes de la lechería argentina: escala, eficiencia, financiamiento y reglas claras. Más que la caída de una empresa se trata de un síntoma de la crisis estructural que atraviesa una actividad clave del agro nacional.
