De acuerdo con el Informe de Perspectiva Agroclimática semanal el período del 12 al 18 de febrero estaría marcado por el cierre del paso de un frente de tormenta con lluvias "muy desparejas", y por una oscilación térmica fuerte que combina un refresco transitorio con un retorno rápido del calor intenso.
En cuanto a las lluvias, el escenario proyecta una diagonal de mayor actividad que atravesaría el centro del NOA, el norte de la Región Pampeana y el sur de la Mesopotamia, con acumulados significativos y focos de tormentas localmente intensas. En esa franja podrían registrarse aportes importantes, capaces de mejorar la humedad superficial y, en algunos casos, recargar perfiles.
Sin embargo, fuera de ese corredor el panorama es más ajustado, ya que grandes áreas del este del NOA, la Región del Chaco, sectores de la Mesopotamia y parte del sur pampeano recibirían lluvias escasas o directamente nulas. En esos territorios, los milímetros previstos no alcanzarían para revertir los déficits acumulados, especialmente en planteos que ya venían condicionados por la irregularidad de las precipitaciones.
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Tras el avance del frente de tormenta, se espera el ingreso de aire más frío que provocaría mínimas por debajo de los valores normales en buena parte del área agrícola. En zonas serranas y cordilleranas del oeste no se descartan heladas localizadas, un dato sensible para producciones regionales.
No obstante, el alivio sería breve, debido a que la circulación volvería a favorecer el ingreso de aire cálido desde el norte, reinstalando máximas elevadas sobre gran parte del país. En el este del NOA, el Chaco, el norte pampeano y la Mesopotamia podrían registrarse temperaturas superiores a 35°C, con focos que alcanzarían o superarían los 40°C.
Para el período siguiente se espera que la tendencia continúe, repitiendose el esquema de precipitaciones concentradas en la misma franja central, mientras el resto del territorio mantendría aportes insuficientes. También continuaría la secuencia de refresco transitorio seguido por un nuevo repunte térmico.
En Brasil, principal competidor y referencia para el mercado granario regional, el panorama tampoco mostraría una mejora generalizada. Se prevén lluvias importantes en sectores del oeste amazónico y el noroeste del Cerrado, mientras que en la mayor parte del área agrícola predominarían aportes moderados a escasos, junto con temperaturas elevadas.
En pocas palabras, no se espera en los próximos días un evento de alivio extendido, sino de una redistribución selectiva de las lluvias en un contexto de calor recurrente. Para los sistemas productivos, la ubicación geográfica será determinante. Mientras algunos lotes podrían recibir un impulso clave en plena etapa crítica, otros seguirán expuestos a estrés hídrico y térmico, en un tramo decisivo para la definición de rindes.
