El director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, aseguró hoy que el organismo "no" irá a "las calles o a los lugares donde se compran o venden dólares a ver quién compra o vende".
Además, afirmó que con el cambio de jefe de Estado en diciembre, "o antes si lo pide la presidenta" Cristina Fernández, dejará el cargo: "Nunca se pensó en perpetuarnos", subrayó.
Ayer, el decreto 1311 oficializó la "nueva doctrina de inteligencia", según la cual la AFI podrá realizar tareas de espionaje frente a "atentados contra el orden constitucional y la vida democrática", entre ellos corridas bancarias, cambiarias, desabastecimientos y "golpes de mercado", lo que generó una amplia polémica y que Parrilli atribuyó a "una interpretación tendenciosa, que buscó desvirtuar un hecho trascendente", por la puesta en marcha de la AFI.
"De ninguna manera esa va a ser nuestra tarea", enfatizó el funcionario, cuando, en diálogo con radio La Red, fue consultado sobre si la AFI controlaría bancos, casas de cambio u operaciones de compra y venta de dólares.
"No vamos a ir a las calles o los lugares donde se compran o venden dólares a ver quién compra o vende, o a una agencia de cambio, de ninguna manera va a ser nuestra tarea. El artículo 3, inciso 1, prohíbe que realicemos tareas represivas, de investigación criminal o funciones policiales", puntualizó.
Según el decreto 1311, la doctrina de inteligencia prevé casos de "terrorismo y atentados contra el orden constitucional y la vida democrática, ya sea que se trate de grupos políticos y/o militares que se alzaren en armas contra los poderes públicos y/o el orden constitucional o se trate de grupos económicos y/o financieros -empresas, bancos, compañías financieras- que lleven a cabo acciones tendientes a la desestabilización", mediante corridas, desabastecimientos y "golpes de mercado".
"La mala interpretación es tendenciosa, busca desvirtuar un hecho trascendente. También se dijo que nos íbamos a perpetuar en el cargo. Nunca se pensó en eso. El director y el subdirector son nombrados por el presidente con rango de ministros. El 10 de diciembre, o antes si lo dispone la presidenta, me voy", aseguró.
La especulación financiera se combate mediante la reunión de "información, datos, análisis, y en todo caso, si vemos que hay la posible comisión de un delito, lo ponemos en conocimiento de las autoridades para que actúen", precisó Parrilli.
"No somos nosotros los que vamos a hacer la investigación criminal, ni vamos a andar buscando argentinos a ver si compran o no un dólar o si ponen un plazo fijo. No es nuestra tarea", remarcó.
