La medicina oncológica ha dado un paso significativo a través de un estudio de nuestros animales más cercanos. En lo que se considera el primer análisis genómico a gran escala sobre múltiples tipos de cáncer felino, un equipo internacional de científicos logró mapear las mutaciones que provocan la enfermedad en gatos domésticos, descubriendo paralelismos directos con las observadas en humanos.
El estudio, que analizó muestras de tumores de casi 500 gatos en cinco países, marca un hito en la oncología veterinaria. Al secuenciar el ADN de 13 tipos diferentes de cáncer, los investigadores identificaron cambios genéticos que no solo explican la agresividad de la enfermedad en los felinos, sino que coinciden estrechamente con los patrones biológicos registrados en las personas.
El espejo genómico entre especies
Uno de los hallazgos más reveladores se dio en el carcinoma mamario felino. La investigación identificó siete genes clave, destacando al FBXW7 como el más frecuente, presente en más del 50% de los tumores analizados. En humanos, las mutaciones en este mismo gen se asocian con diagnósticos desfavorables, lo que confirma que ambas especies comparten mecanismos moleculares subyacentes.
Otro protagonista del estudio fue el gen PIK3CA, hallado en el 47% de los tumores mamarios de los gatos. Esta mutación es ampliamente conocida en la oncología humana y ya cuenta con protocolos de tratamiento específicos mediante inhibidores de PI3K, lo que refuerza la posibilidad de trasladar conocimientos entre ambas medicinas.
Hacia una "Sola Salud"
La relevancia de este avance radica en el concepto de "Una Sola Salud", una visión que propone el intercambio de datos entre la medicina humana y la veterinaria. Dado que los gatos comparten el entorno doméstico con sus dueños, están expuestos a factores ambientales similares, lo que los convierte en modelos naturales de estudio invaluables para comprender la evolución de la enfermedad.
Los expertos señalan que este recurso de acceso abierto permitirá la transición de una oncología general a una de precisión. Hasta ahora, la genética de los tumores felinos era mayormente desconocida. Sin embargo, este mapa permite evaluar respuestas a fármacos en distintos tipos de tumores a una escala sin precedentes.
Futuro de los tratamientos dirigidos
La investigación también reveló que ciertos fármacos quimioterapéuticos resultaron más eficaces en tumores mamarios felinos con mutaciones específicas. Aunque estos resultados provienen de estudios de tejido y requieren validación clínica, abren una vía para el desarrollo de terapias dirigidas tanto para el cáncer de mama felino como para el humano.
Este avance no solo busca mejorar el tratamiento de las mascotas, donde el cáncer es una de las principales causas de mortalidad, sino también nutrir la investigación oncológica humana con datos provenientes de la práctica clínica veterinaria.
