En un escenario en el que la mejora de las condiciones de piso permitió acelerar el ingreso de la maquinaria, la cosecha de soja tomó impulso en la Argentina. El avance nacional llegó al 57,9% de la superficie apta y quedó casi 5 puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
Según el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales, el progreso intersemanal fue de 23,5 puntos porcentuales y el rinde medio nacional se ubicó en 33,75 quintales por hectárea. Con esos resultados, la entidad mantuvo su proyección de producción en 48,6 millones de toneladas para la campaña 2025/26.
En el área que todavía permanece en pie, el 88% de los lotes presenta una condición de cultivo entre normal y excelente. De este modo, a pesar de que más de la mitad de la superficie ya fue recolectada, todavía queda un volumen importante por definir en las próximas semanas, especialmente en zonas donde la cosecha avanzó con distintos ritmos.
La soja de primera mostró los mejores desempeños en la región central, donde el avance promedio llegó al 81% y se consolidó una tendencia de rindes superiores al promedio de las últimas diez campañas. Mientras el centro-este de Entre Ríos se mantiene en línea con su media histórica, el resto de las zonas centrales registró mejoras que van desde el 8 % en el Núcleo Sur hasta el 22% en el Norte de La Pampa y Oeste de Buenos Aires.
La cosecha de soja de segunda también cobró impulso en los últimos días y alcanzó un avance promedio del 60,5% en ambos núcleos productivos. En este caso, los rindes se mantienen cercanos a la media de las últimas diez campañas, mostrando estabilidad para un segmento que suele ser más sensible a las condiciones climáticas.
El maíz avanzó más lento
En paralelo, la cosecha de maíz llegó al 32% del área apta a nivel nacional, con un progreso semanal de 1,9 puntos porcentuales. El ritmo sigue condicionado por la prioridad que mantiene la recolección de soja, tanto de primera como de segunda, en buena parte del área agrícola.
El rinde promedio nacional de maíz se ubicó en 86,4 quintales por hectárea. Los mejores resultados continúan concentrados en el Núcleo Norte, el Núcleo Sur y el Norte de La Pampa y Oeste de Buenos Aires, con promedios que se ubican entre 95 y 101 quintales por hectárea.
En el caso del maíz tardío, el 37% del área todavía transita el llenado de grano, mientras que el resto de los planteos ya se encuentra en madurez fisiológica. La Bolsa de Cereales señaló que prácticamente la totalidad del cultivo presenta condiciones hídricas y de cultivo favorables, por lo que mantuvo la estimación de producción en 61 millones de toneladas.
Un cierre marcado por el clima y el ritmo de cosecha
La ausencia de lluvias fue determinante para destrabar labores que venían condicionadas por la humedad en los lotes. En soja, ese cambio permitió un salto fuerte en la cosecha y afianzar rindes por encima de los registros históricos en buena parte de la zona núcleo y áreas centrales.
Para las próximas semanas, el foco estará puesto en el cierre de la oleaginosa y en la recuperación del ritmo del maíz. Con la soja en plena definición y el cereal todavía lejos de completar su recolección, el cierre definitivo de la campaña dependerá del comportamiento de los lotes que aún no fueron recolectados.
