En el marco de la Exposición y Feria Ganadera de Puerto Deseado, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, participó del acto inaugural acompañado por autoridades nacionales, provinciales y referentes rurales locales, en una exposición que coincidió con el 113° aniversario de la Sociedad Rural de Puerto Deseado. Desde ese escenario, Pino subrayó: "Que la Sociedad Rural Argentina esté hoy presente acá no es casual ni un gesto protocolar. Es una decisión clara: reafirmar que la producción argentina es federal, que el país no termina en los grandes centros urbanos, y que la Patagonia es parte esencial del presente y del futuro productivo de la Nación".
En su discurso, el presidente de la SRA reconoció las dificultades estructurales que enfrentan los productores patagónicos. Señaló que producir en Santa Cruz implica costos elevados y condiciones adversas, "sin embargo, aquí hay productores que siguen apostando, invirtiendo y trabajando, generación tras generación, sosteniendo las diferentes actividades agropecuarias, cuidando la tierra y manteniendo vivas nuestras comunidades rurales".
En ese sentido, sostuvo que ese esfuerzo debe ser reconocido y acompañado por el Estado. De acuerdo con el presidente de la SRA: "El productor patagónico no pide privilegios. Pide condiciones razonables para producir." Y aseguró que se trata de previsibilidad, infraestructura, acceso al financiamiento, reglas claras e impuestos indispensables para evitar el deterioro del entramado productivo y social de la región.
Leé también: El impacto del acuerdo entre Argentina y Estados Unidos para el sector agroindustrial
Potencial productivo y señales de diversificación
Más allá del diagnóstico, el titular de la Rural puso el foco en las oportunidades que ofrece la Patagonia. Remarcó el peso histórico de la producción ovina y lanera, pero también la posibilidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo con mayor diversificación, valor agregado y criterios de sustentabilidad.
En ese contexto, destacó el trabajo articulado con el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, y mencionó como ejemplo la primera cosecha de trigo y avena en El Calafate. Para la entidad, ese avance refleja el impacto que pueden tener los proyectos innovadores cuando existe coordinación entre el sector público y el privado.
Otro de los puntos centrales del discurso fue la habilitación de la exportación directa de lana. Pino consideró que la medida representa una señal positiva para la actividad lanera y puede mejorar la competitividad de una de las producciones emblemáticas de la Patagonia.
En este sentido, el dirigente sostuvo: "La Argentina necesita recuperar una idea básica: no hay desarrollo sin producción, no hay producción sin productores y no hay productores sin condiciones para trabajar". Y agregó: "No hay país posible si seguimos expulsando gente de nuestros campos y ciudades, obligando a cerrar establecimientos que son el corazón de nuestras economías regionales".
Una entidad con mirada federal
En el tramo final, Pino reafirmó el rol de la Sociedad Rural Argentina como interlocutor del sector productivo ante los distintos niveles del Estado. En el año en que la entidad cumple 160 años, destacó su carácter federal, el trabajo territorial desplegado en todo el país y la necesidad de sostener canales de diálogo para avanzar en soluciones concretas. Y concluyó: "El mensaje a los productores es claro. No están solos".
El mensaje de Puerto Deseado volvió a poner en primer plano el debate sobre el desarrollo productivo de la Patagonia. En un contexto de costos elevados, infraestructura limitada y necesidad de inversiones, la región aparece como una muestra de los desafíos que enfrentan las economías regionales. Sin previsibilidad y reglas estables, el potencial productivo del sur continuará dependiendo más del esfuerzo individual de sus productores que de una estrategia federal sostenida en el tiempo.
