El mercado cárnico uruguayo atraviesa uno de los momentos de mayor tensión de los últimos años. Con precios en niveles históricos, una oferta limitada y exportaciones en plena expansión, la Asociación de Distribuidores e Importadores de Carne de Uruguay (ADICU) impulsa una propuesta para reducir o eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre un corte vacuno de alta demanda durante el invierno, con el objetivo de amortiguar el impacto de los aumentos sobre los consumidores.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Unión de Vendedores de Carne (UNV) y del sector industrial, y será presentada formalmente ante el Instituto Nacional de Carnes (INAC), organismo que posteriormente deberá elevar el planteo al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), encargado de tomar la decisión final sobre cualquier modificación tributaria.
Un mercado presionado por las exportaciones
Según explicó el presidente de ADICU, Jorge López, el principal factor detrás de la suba de precios es el fuerte dinamismo exportador que atraviesa actualmente la ganadería uruguaya. "Este año Uruguay ha logrado tener una muy buena cuota para China y vemos que va a ser un invierno donde realmente el país va a estar colocando muy bien su carne en el exterior". El dirigente advirtió que cuando los mercados internacionales absorben una proporción creciente de la producción y la faena no aumenta en la misma medida, la disponibilidad para el consumo interno se reduce y los precios tienden a subir.
"Este año Uruguay ha logrado tener una muy buena cuota para China y vemos que va a ser un invierno donde realmente el país va a estar colocando muy bien su carne en el exterior"
Precios récord para el consumidor
La presión sobre los valores ya se refleja claramente en las góndolas y carnicerías.De acuerdo con datos del mercado uruguayo, el precio promedio de la carne vacuna alcanzó en febrero los 15.895 pesos uruguayos por kilogramo, el registro mensual más elevado de las últimas dos décadas. En lo que va del año, la carne acumula incrementos cercanos al 20%, mientras que algunos cortes tradicionales registran aumentos aún mayores. El vacío, por ejemplo, superó los 28.000 pesos uruguayos por kilogramo. A pesar de estos incrementos, el consumo interno todavía no muestra señales significativas de retracción, una situación que preocupa a los operadores de la cadena comercial ante la posibilidad de nuevos aumentos durante los próximos meses.
En lo que va del año, la carne acumula incrementos cercanos al 20%, mientras que algunos cortes tradicionales registran aumentos aún mayores.
Menos faena y menor oferta
El escenario se ve agravado por una caída significativa en la actividad de los frigoríficos. Según datos del INAC, la faena bovina acumula una reducción cercana al 18% interanual hasta mayo, mientras que otros registros privados la ubican incluso cerca del 19%. Detrás de esta situación se encuentra el actual ciclo ganadero, caracterizado por una mayor retención de vientres. Los productores están destinando más vacas a la reproducción para recomponer los rodeos y aprovechar las buenas perspectivas del negocio ganadero, lo que reduce la cantidad de animales enviados a faena. Los especialistas advierten que este fenómeno limita la oferta disponible para el mercado doméstico y difícilmente pueda revertirse en el corto plazo.
La propuesta: aliviar el precio de un corte de invierno
Frente a este escenario, ADICU propone una medida focalizada en lugar de una rebaja generalizada de impuestos. La idea consiste en reducir o exonerar del IVA a un único corte vacuno de segunda categoría, ampliamente utilizado en comidas de invierno como guisos, estofados y pucheros. Aunque todavía no existe una definición oficial, en reuniones mantenidas con autoridades del INAC se habría mencionado la posibilidad de incluir la falda con hueso entre las opciones analizadas. "La idea es que sea un corte que realmente sea atractivo para los consumidores", explicó López. La estrategia apunta a facilitar la aprobación política de la iniciativa y concentrar el beneficio fiscal en los sectores de menores ingresos, que son los más afectados por el encarecimiento de los alimentos.
Actualmente, la carne vacuna tributa una tasa mínima de IVA del 10% en Uruguay, aunque existen algunas exenciones puntuales. La propuesta busca llevar ese impuesto a cero o a una tasa simbólica para un corte específico durante el período invernal.
La estrategia apunta a facilitar la aprobación política de la iniciativa y concentrar el beneficio fiscal en los sectores de menores ingresos, que son los más afectados por el encarecimiento de los alimentos.
Reclaman reactivar la Mesa del Abasto
Además de la reducción impositiva, ADICU insiste en la necesidad de reactivar la denominada Mesa del Abasto, un ámbito de coordinación integrado por representantes de la cadena cárnica y autoridades gubernamentales. "Nos urge poder reactivar la Mesa del Abasto con INAC porque tenemos muchos planteamientos y muchas preocupaciones", afirmó López. El espacio tiene como objetivo analizar mecanismos para garantizar el abastecimiento interno y coordinar respuestas cuando se producen desequilibrios entre oferta y demanda. Según trascendió, las autoridades del INAC habrían manifestado disposición para restablecer este ámbito de trabajo conjunto.
El asado argentino como alternativa parcial
Mientras se buscan soluciones estructurales, algunas carnicerías han recurrido a la importación de asado argentino para ampliar la oferta y contener parcialmente los precios. Sin embargo, los operadores estiman que estas importaciones representan apenas entre el 10% y el 12% de las ventas y reconocen que no alcanzan para resolver el problema de fondo, especialmente en los cortes más demandados por los consumidores uruguayos.
Un proceso que recién comienza
La propuesta todavía debe atravesar varias instancias antes de convertirse en una medida concreta. Primero deberá obtener el consenso definitivo entre distribuidores, vendedores e industria frigorífica. Luego será presentada formalmente al INAC y, posteriormente, remitida al Ministerio de Economía y Finanzas, organismo que tendrá la última palabra. Mientras tanto, el mercado observa con atención la evolución de la oferta ganadera y de las exportaciones, en un invierno que se perfila desafiante para el abastecimiento interno y para el bolsillo de los consumidores uruguayos.
