Iniciativa internacional

Investigadores argentinos aportan tecnología al cultivo de tomate en Mozambique

Especialistas del INTA asesoran ensayos en Mozambique para mejorar la oferta durante la temporada de lluvias. El proyecto internacional busca fortalecer la seguridad alimentaria con prácticas sostenibles y adaptación climática.

18 Feb 2026

 En el marco de un acuerdo internacional de cooperación técnica, especialistas del INTA brindan asistencia para mejorar la producción de tomate en Mozambique, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria y promover sistemas agrícolas más eficientes. El proyecto cuenta con financiamiento del Reino de los Países Bajos y se desarrolla junto con la Fundación ArgenINTA y la ONG TechnoServe.

El tomate constituye un alimento básico en la dieta local, pero su producción se concentra en la estación seca -entre abril y septiembre-, lo que genera excedentes y precios deprimidos en ese período, y escasez con subas significativas durante la temporada de lluvias, entre diciembre y marzo. En este contexto, la asistencia técnica argentina apunta a mejorar la oferta en verano, cuando las condiciones climáticas dificultan el cultivo.

La iniciativa forma parte del programa de fortalecimiento de los sistemas alimentarios en el Corredor de Beira y se focaliza en las provincias de Manica y Sofala. Allí, los técnicos supervisan ensayos productivos y dictan capacitaciones orientadas a adaptar tecnologías sostenibles que permitan la producción a campo durante la temporada lluviosa, caracterizada por altas precipitaciones y temperaturas elevadas.

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Según explicó el especialista Daniel Kirschbaum, la región enfrenta un marcado deterioro de los suelos producto de prácticas como la tala y quema, la labranza intensiva y el monocultivo -principalmente de maíz-, lo que deriva en pérdida de nutrientes, acidificación y problemas de salinidad. A estos factores se suman eventos meteorológicos extremos, como ciclones, que afectan la productividad y la resiliencia de los sistemas agrícolas.

"El objetivo central es acompañar a los productores mediante prácticas climáticamente inteligentes y regenerativas que permitan una producción rentable y sostenible durante la temporada de lluvias", señaló el técnico, quien destacó que el trabajo se concentra especialmente en la provincia de Manica, cuya capital, Chimoio, presenta similitudes climáticas con el norte argentino.

Entre las innovaciones que se evalúan se encuentran la introducción de materiales genéticos adaptados a veranos lluviosos, el manejo regenerativo del suelo mediante la incorporación de materia orgánica y bioinsumos, el uso de coberturas vegetales para prevenir la erosión, y la implementación de riego por goteo y mulching. Estas tecnologías buscan mejorar la estabilidad productiva en un contexto climático adverso.

La estrategia se desarrolla en dos etapas. La primera, prevista para 2025-2026, contempla la instalación de parcelas experimentales en la Estación Agraria de Sussundenga, dependiente del Instituto de Investigación Agraria de Mozambique, donde se evalúa el desempeño de distintos híbridos y variedades bajo manejo sustentable. La segunda fase, proyectada para 2026-2027, prevé la transferencia de las tecnologías validadas a sistemas productivos comerciales.

Desde el INTA subrayaron que este tipo de iniciativas, impulsadas junto a organismos internacionales, buscan consolidar el desarrollo tecnológico agropecuario en ámbitos rurales mediante el intercambio de conocimientos y experiencias, contribuyendo a sistemas productivos más resilientes y sostenibles.

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