El grupo brasileño Minerva compró el 100% del frigorífico uruguayo Carrasco por un valor total de 37 millones de dólares (de los cuales 10 millones serán abonados con acciones de Minerva).
El frigorífico Carrasco, localizado en la zona de influencia de Montevideo, tiene una capacidad de procesamiento de 900 cabezas/día. “Con la compra de esa unidad, Minerva elevará su capacidad de procesamiento en Uruguay a unas 2400 cabezas/día y tendrá una participación de mercado en el sector externo del 18%”, indicó ayer martes la compañía por medio de un comunicado.
Minerva, que ya controla el frigorífico Pul en Uruguay, destacó que la planta de Carrasco está habilitada para exportar a la Unión Europea, China, Israel, EE.UU. y Canadá. “La adquisición del frigorífico Carrasco es otro paso más de nuestro plan de inversiones, cuyo principal foco es elevar nuestra capacidad productiva en América del Sur, reconociendo el excelente momento de la región en cuanto a producción y comercialización de carne bovina”, agregó el grupo brasileño.
Minerva pasará a contar con el 12,3% de la faena de bovinos en Uruguay, mientras Marfrig tiene casi el 22% y JBS controla el 7%. Es decir: el 41% de la faena de vacunos estará en manos de empresas brasileñas, según indicó un artículo del diario uruguayo El País.
En la Argentina se presenta la situación inversa: capitales brasileños están liquidando posiciones en el sector frigorífico local.
El grupo Marfrig mantiene activo apenas uno de los cinco frigoríficos que tiene en la Argentina (se trata de la unidad de Quickfood en la localidad puntana de Villa Mercedes).
Marfrig, que ya había cerrado el año pasado Vivoratá (localizado en la zona de influencia de Mar del Plata), este año desactivó también operaciones en la planta santafesina de Hughes. Las otras dos unidades – Mirab (Pilar) y Estancias del Sur (Unquillo)– están virtualmente paralizadas y a punto de cerrar de manera definitiva.
El último informe de resultados trimestrales de Marfrig indicó que en octubre-diciembre de 2013 la facturación de la división cárnica del grupo fue de 2255,7 millones de reales, apenas un 1% más que en julio-septiembre de 2013, debido “a una baja de las ventas en la Argentina, conforme a lo planeado, por el cierre temporario de algunas plantas, lo que fue parcialmente compensado por un aumento de las exportaciones brasileñas y uruguayas, además del buen desempeño del mercado interno brasileño”.
