El control de plagas está a punto de dar un salto tecnológico sin precedentes en los campos argentinos. Pedro Bocca, ingeniero electromecánico e investigador del Instituto de Automática (CONICET - Universidad Nacional de San Juan), ha diseñado y patentado un robot único en el mundo que utiliza Inteligencia Artificial (IA) para revolucionar la sanidad vegetal en cultivos arbóreos.
Frente a los métodos tradicionales de fumigación masiva, que aplican pesticidas de forma uniforme sin distinguir entre ejemplares sanos y enfermos, este desarrollo propone una "cirugía de precisión" directamente sobre el árbol.
Detección in situ: el desafío de salir del laboratorio
Uno de los mayores méritos de Bocca fue sacar la IA de las condiciones perfectas del laboratorio. Mientras que la mayoría de los sistemas de visión artificial necesitan imágenes perfectas de las hojas de los cultivares, el científico entrenó a sus redes neuronales con más de 4.000 imágenes tomadas directamente en el campo.
Ing. electromecánico Pedro Bocca.
"El sistema logra detectar si la hoja está sana, si está enferma o si no es clasificable. En los casos detectables, determina el grado de enfermedad del árbol", explica Bocca. Esta capacidad permite que el robot trabaje con sombras, polvo o iluminación variable, alcanzando un 90% de precisión en tiempo real.
Cómo funciona el "robot curador": la doble arquitectura del control
El dispositivo opera mediante un sistema doble y sincronizado que permite una intervención quirúrgica sobre el cultivo. En la parte frontal, una cámara escanea las hojas y detecta el grado de enfermedad para que, acto seguido, un brazo robótico trasero posicione los picos pulverizadores y aplique la dosis de pesticida exacta indicada por la IA.
Impacto ambiental y seguridad operativa
Este nivel de selectividad no solo se traduce en un ahorro inmediato de costos operativos, sino que representa un verdadero hito en la protección ambiental. Según el ingeniero, al abandonar la fumigación masiva, se reduce en gran medida la contaminación atmosférica a la vez que se protege la salud de los operarios, evitando el contacto directo con las sustancias tóxicas.
Del olivo a los cítricos: el arma contra el HLB
Aunque el prototipo se desarrolló inicialmente para olivos, Bocca ya trabaja en su adaptación para cítricos (limoneros), con la mira puesta en una de las amenazas más graves de la citricultura mundial: el HLB.
Al funcionar como un detector temprano de focos, el robot podría identificar plantas infectadas antes de que el virus se propague, permitiendo una intervención rápida que salve al resto del monte frutal.
El próximo paso: al campo con el tractor
Con la patente ya obtenida, el objetivo inmediato es montar el sistema detrás de un tractor para realizar pruebas definitivas de ahorro de producto a gran escala. Bocca busca ahora socios en el sector privado para fabricar el robot en serie, convencido de que la IA es la herramienta clave para maximizar la productividad de manera sustentable.
"Es una tecnología que permite garantizar procesos de excelencia, ahorrar producto y mejorar el tratamiento con un seguimiento preciso de la evolución del campo", concluye el investigador.
