"Los mercados de trigo y girasol siguen a la deriva", sostuvo CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) en un comunicado difundido ayer, en el que aseguró que "continúan las distorsiones en el mercado de granos de la Argentina".
Si bien destacó la actitud del Gobierno de eliminar los derechos de exportación, aclaró que aún hay distorsiones en el mercado. "Vemos con preocupación la continuidad de las distorsiones en el mercado de granos de la Argentina, lo que genera descuentos de precios a los productores, atentando contra la necesaria normalización de los mercados, poniendo en riesgo el éxito de las medidas adoptadas", sostuvieron.
Puntualmente, señalan que "en el caso de trigo (en particular el trigo Cámara), los compradores ofrecen u$s 130 por tonelada cuando podrían estar pagando al menos u$s 160, lo que representa una quita del 20%". Para el caso del girasol agregó que "continúan los problemas históricos de formación de precios castigando a los productores girasoleros, y los compradores (o la industria) ofrecen u$s 260 por tonelada cuando podrían pagar al menos u$s 330, lo que implica (por falta de competencia) que el precio que recibe el productor sea un 20% inferior".
Por esta razón, aclaró que "los productores podrían considerar como alternativa al momento de comercializar la opción de no entregar a fijar el girasol, para poder negociar en mejores condiciones. En este sentido el productor debe saber que una vez entregado a fijar el girasol, las fábricas le seguirán fijando el precio sin posibilidades de negociación".
"Siendo de público conocimiento las irregularidades arriba planteadas, la entidad comunicó que llama la atención declaraciones de funcionarios que sostienen 'la necesidad de concentrar la demanda', sabiendo que éstas han sido medidas que han beneficiado a los compradores de trigo y que no ayudarán al éxito de las políticas implementadas, generando mayor incertidumbre y manteniendo los privilegios en los compradores", continúa el comunicado. Y puntualiza que "es incomprensible que se restrinja la exportación a través de limitar el plazo a sólo 45 días para declarar las exportaciones de trigo para proteger a la molinería argentina, sabiendo que existen instrumentos, como los mercados de futuros, donde puede asegurarse la mercadería a lo largo del año".
