El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) dispuso la suspensión preventiva de determinadas importaciones provenientes de Argentina, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmara la presencia de Scrapie en ovinos reproductores de establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
La medida alcanza a productos considerados de mayor riesgo sanitario, entre ellos pequeños rumiantes destinados a faena inmediata, leche y derivados lácteos para alimentación animal, así como vísceras y subproductos comestibles de ovinos y caprinos.
Desde el organismo chileno aclararon que la restricción es de carácter selectivo y no implica un cierre total del comercio bilateral. En ese sentido, la importación de carne ovina desde Argentina continúa habilitada, en línea con los requisitos sanitarios vigentes y las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal, que considera este producto seguro para el comercio internacional.
La restricción es de carácter selectivo y no implica un cierre total del comercio bilateral.
El Scrapie, también conocido como prurigo lumbar, es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a ovinos y caprinos. Se transmite principalmente de madre a cría durante el parto o a través del contacto con fluidos y tejidos contaminados. No representa un riesgo para la salud humana, pero su detección activa protocolos estrictos en materia de sanidad animal.
El SAG destacó que mantiene una vigilancia permanente con el objetivo de resguardar el estatus sanitario del país, mientras que la notificación por parte del SENASA se enmarca en los sistemas internacionales de alerta temprana y transparencia sanitaria.
La situación abre ahora una etapa de seguimiento técnico entre ambos países, que podría incluir el intercambio de información epidemiológica y eventuales auditorías. En función de la evolución del caso, no se descarta una futura revisión de las restricciones impuestas.
