Economía

La soja cordobesa con saldo positivo, pero con ayuda de las lluvias

En abril, se esperaba un rendimiento de soja de primera de 32 quintales por hectárea promedio. Actualmente, se estima en 35,5 quintales por hectárea promedio para la soja de primera, y 30 qq/ha para la soja de segunda en la provincia.

La tasa de rentabilidad promedio de Córdoba en la campaña 2020/21 se estima en 31,6% para la soja de primera y 22,5% para el planteo combinado de trigo con soja de segunda, 32 y 17 puntos básicos por encima de la campaña previa.

A pesar de haber observado un rendimiento de trigo 38% menor al de la campaña previa, la soja presenta rendimientos más elevados en 6% para la de primera y 4% para la soja de segunda. Este repunte de la oleaginosa, sumado a mejores precios a cosecha, concluye en un resultado económico de USD 206/ha y USD158/ha, respectivamente.

La Bolsa de Cereales de Córdoba indicó en su informe económico que si bien a fines de 2020 se esperaban rendimientos de soja menores al promedio histórico, debido al pronóstico de La Niña que prometía menores precipitaciones, las perspectivas mejoraron los meses siguientes. En abril, se esperaba un rendimiento de soja de primera de 32 quintales por hectárea promedio para Córdoba. Actualmente, se estima en 35,5 quintales por hectárea promedio para la soja de primera, y 30 qq/ha para la soja de segunda en la provincia.

La tasa de rentabilidad de la actividad, que compara el desempeño del rubro ante otras actividades, se estima en 31,6% para la soja de primera en Córdoba, implicando un aumento de 32 puntos básicos respecto a la campaña anterior, cuya rentabilidad había sido levemente negativa. Los factores que permitieron este incremento fueron dos: productividad 6% mayor y un precio 61% más elevado que la campaña anterior. Este doble efecto positivo llevó a los ingresos totales a un nivel de USD 1.224 /ha.

Por su parte, los costos directos incrementaron 6%, debido principalmente al aumento en el costo de cosecha. Adicionalmente, los gastos comerciales subieron en un 10% como consecuencia tanto del mayor volumen transportado como del mayor costo del flete por tonelada, que pasó de USD 26,9/tn en la campaña previa a USD 27,8/tn actualmente.

Finalmente, parte del mayor valor de la oleaginosa sería absorbido por el aumento en el costo del arrendamiento, que se ve afectado por el precio de la soja, y los impuestos. Los costos indirectos incrementarían en un 60%, mientras que los impuestos llegarían a los USD 117/ha. Finalmente, el resultado económico promedio para Córdoba alcanza los USD 206/ha, que se traduce a una tasa de rentabilidad del 31,6%.

Con respecto a la soja de segunda, los resultados se muestran positivos a pesar del mal desempeño que tuvo el trigo en la campaña. Con un rendimiento promedio de 18,6 qq/ha de trigo en la provincia (38% menor al del año previo) y un rendimiento de soja tan solo 4% superior al de la campaña previa, se obtiene una rentabilidad del 22,5% (+17 puntos porcentuales respecto al ciclo previo), debido al alto nivel de precios. El valor del trigo incrementó 32% de diciembre de 2019 a diciembre de 2020, mientras que la soja lo hizo en un 61% si comparamos los precios de mayo con los del año anterior.

Los costos directos se verían disminuidos en USD 1, ya que, si bien los costos directos de la soja de 2ª incrementaron respecto a la campaña previa, los costos del trigo fueron menores. Por otro lado, los gastos comerciales se reducen en un 13%, esencialmente por una drástica reducción en la producción de trigo por cada hectárea. El margen bruto resultante es de USD 752/ha.

Finalmente, se vería un incremento en los costos indirectos, fruto del mayor valor del arrendamiento, y una suba en los impuestos respecto a la campaña previa. El resultado económico promedio para Córdoba se ubicaría en los USD 157,7/ha y la tasa de rentabilidad sería del 22,5%, 17 puntos básicos por encima de la tasa del año anterior.