Congreso AAPRESID

Con marcado éxito y eje en el ambiente cierra "Kairós"

Un total de 5.200 inscriptos y 277 disertantes nacionales e internacionales concentraron la atención del mundo agropecuario durante los cuatro días del congreso

La realización del 25° Congreso de AAPRESID y del Séptimo Congreso Mundial de Agricultura de Conservación marcó un antes y un después en la visión de los sectores productivos sobre la simbiosis que generan la rentabilidad económica, la ambiental y la social.

Los números son muestra contundente de lo que representó este congreso: 5.200 inscriptos, 277 disertantes nacionales e internacionales, 81 empresas expositoras de insumos, servicios y tecnología, 22 de maquinaria agrícola , junto a organismos y entidades concentraron la atención del mundo agropecuario durante los cuatros días que duro el congreso.

En números                          5.200 inscriptos              277 disertantes                  81 empresas

La presencia por primera vez en este ámbito de dos ministros nacionales, como fueron Ricardo Buryaile, titular de la cartera de Agroindustria y el Rabino Sergio Bergman, de Ambiente y Desarrollo Sustentable, ratifica la voluntad de los ámbitos públicos de tener una sola mirada sobre la producción agropecuaria en la Argentina.

Para Pedro Vigneau , Presidente de AAPRESID , "las decisiones que se tomen en el futuro impactarán en las próximas generaciones y será necesario cuidar las tecnologías que se disponen , usar mejor los refugios, y trabajar juntos los productores con las compañías".

El congreso de neto perfil técnico, dejó de lado las cuestiones políticas que lo convulsionaron durante la ultima década para adentrarse en las nuevas tecnologías de hoy y del futuro. Este es un tiempo distinto, que amerita perfeccionar los procesos productivos, con un marcado cuidado de la biodiversidad pero con un gran desafío, al afrontar los tiempos venideros. Desafíos que necesariamente deben venir de la mano de las buenas prácticas sustentables y que no deben olvidar el sentido social que la Argentina, como país proveedor de alimentos, tiene que tener para resguardar a su población.

De todas formas, sobre el congreso también sobrevoló la incertidumbre de los empresarios y productores sobre el futuro, en particular por la pesada carga tributaria y los costos laborales en los que todos, tanto gobierno como sector privado, coinciden y que será necesario replantear.

Durante el congreso volvió a quedar ratificada la importancia de la siembra directa, en particular en el país y en general en América del Sur, por la constante innovación en una producción que se debe hacer fuerte sin dañar los suelos y apostando a un mercado internacional cada vez mas demandante de alimentos. Proceso al que se sumó la maquinaria agrícola, acompañando con sus innovaciones permanentes para un sistema que trascendió las fronteras y que encontró inicialmente en Sudáfrica una punta de lanza de conocimientos, de servicios y de tecnología argentina.

El cambio de paradigma impulsado por los pioneros de AAPRESID se vio nuevamente ratificado en este congreso, que no solo muestra el presente de la actividad productiva, sino que se adelanta en los tiempos para enfrentar los desafíos tecnológicos que la modernidad plantea a los seres humanos en todas sus actividades. En ese marco, el gobernador Miguel Lifschitz consideró que Aapresid "marca agenda del presente y del futuro de la agricultura, que es también la de este país porque es una actividad económica y social fundamental" y el Ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, afirmó: "con la siembra directa demostramos que somos un ejemplo en el mundo".

El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el rabino Sergio Bergman, los argentinos tienen derecho a un ambiente sano y equilibrado, como lo plantea el artículo 41 de la Constitución pero no para contemplarlo sino para desarrollar nuestras actividades productivas. "Estamos aquí para sembrar la patria y cosechar en un futuro la nación del porvenir", afirmó .

El convencimiento de que el cambio climático vino para quedarse fue otra de la cuestiones que se debatieron durante el congreso. La emergencia agropecuaria por la que atraviesan 18 provincias argentinas así lo demuestra y ratifica la necesidad de tomar caminos preventivos que permitan amortiguar los efectos que la inclemencias climáticas dejan como saldo a su paso.

"Nadie cuida mejor al suelo que el productor porque es su capital. La tierra no la heredamos de nuestros padres, sino que se la pedimos prestada a nuestros hijos", planteó Buryaile.

Desde ya que el tema social no pasó inadvertido, en particular por el convencimiento de que no se puede construir una agricultura que alimente al mundo con excluidos y que, tal como lo manifestara el representante regional de FAO para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, durante la inauguración oficial "esta generación tiene la obligación moral y la necesidad imperiosa de construir la agricultura que va a alimentar al mundo y que corresponde hacerse cargo de la degradación de la tierra, la labranza excesiva, el uso irracional de agua, de pesticidas o la deforestación, que son prácticas que se deben erradicar ".

Para el titular de la cartera agropecuaria nacional, "cuando hablamos de deberes como productores o funcionarios, es que hay algo que podemos hacer por los 800 millones que tienen hambre. Hoy tenemos un 30 por ciento de desperdicios que tantos hermanos necesitan en el mundo. Debemos tomar cartas en el asunto".

"Kairos", el lema de este 25 Congreso de AAPRESID, dejó también el convencimiento de que una nueva Argentina productiva está en marcha y que el lema de "supermercado del mundo" será una realidad, en tanto y en cuanto se dispongan los sectores públicos y privados a continuar por la senda del trabajo conjunto y del consenso, que permitan mejorar la competitividad del sector.

En ese sentido, el presidente de AAPRESID, Pedro Vignau, remarcó que para hacer realidad esa premisa es necesario aunar esfuerzos entre distintos sectores para ver cómo se lo consigue de la mejor forma.

"Necesitamos encontrarnos para desarrollarnos, aprender del pasado y no enfocarnos en él", concluyó.