Economías Regionales

La exención impositiva a espumantes ha sido una satisfacción

Lo señalo Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, entidad que agrupa a 250 establecimientos vitivinícolas del país.

8 Ene 2017

La exención impositiva a los vinos espumantes publicada durante la última semana en el Boletín Oficial, "ha sido una satisfacción para el sector, sobre todo al pensar que tenemos un año por delante con este decreto", dijo Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, entidad que agrupa a 250 establecimientos vitivinícolas del país.

"Ya lo había firmado el ex Ministro de Hacienda y Finnanzas, Alfonso Prat-Gay, pero faltaba todavía que el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, lo firmara y se publique en el Boletín Oficial, que finalmente se produjo, por lo que ha sido una satisfacción para el sector, sobre todo pensar que tenemos un año por delante con este decreto", aseguró el dirigente bodeguero en diálogo con Télam.

El reconocido enólogo indicó que de no prorrogarse la medida el impacto en la actividad iba a ser "negativo" para el sector y que los 1.900 puestos de trabajo que mantiene la actividad se verían "seriamente" comprometidos por la aplicación del impuesto.

Bressia consideró al 2016 como "un año difícil y raro, porque arrancamos desde la vendimia con problemas de producción, pero finalmente el tema de la calidad de los vinos se superó. Vamos a tratar de replicar estas condiciones en las cosechas sucesivas, porque se han conseguido vinos con menor graduación alcohólica, mucho más frescos, y con mucho más fruta, que son cosas que se están apreciando muy bien".

Al mismo tiempo, señaló que se produjo "una merma importante a nivel producción, que nos ha llevado a esta situación actual difícil para las bodegas que tienen que tomar la decisión de importar vinos, y también puede ser complicada la perspectiva del productor que no entiende por qué se está importando el vino. Pero lo que tienen que entender es que lo que se está tratando de hacer es sostener un mercado con un consumo que está en caída y si a la hora de abastecerlo no tenemos vino, porque en el mercado interno no hay, tenemos que salir a buscarlo y, dentro de los males, es el menos dañino".

En cuanto al proyecto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de prohibir la publicidad de bebidas alcohólicas en las vía pública, el titular de la cámara de los bodegueros se reunió junto a representantes del sector y funcionarios provinciales con autoridades del gobierno porteño para intentar que "se excluya al vino de esta situación".

"Una ley local como la del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no puede tener más fuerza que una ley nacional, como es la del Vino Argentino Bebida Nacional, por eso tenemos un planteo como último recurso de inconstitucionalidad de la ley, que tenemos muchas posibilidades de lograrlo", indicó.

Acerca de las perspectivas para el sector para 2017, sostuvo que "son alentadoras", y en ese sentido sostuvo que "pensamos que este compromiso que tiene el gobierno nacional de control de la inflación y la tendencia a bajarla, y si llegáramos a valores más reales y más razonables, nos va a favorecer y a permitir retomar las exportaciones de vinos, que en los últimos años tuvimos que ir relegando por falta de competitividad".

"Estamos frente a un buen año, vamos a tener buena calidad de uvas, vamos estar por encima de la producción del año pasado, y estimo que vamos a tener las posibilidades de crecimiento en el mercado internacional, con algunas dudas en cuanto al mercado interno, cuya recuperación va a ser más lenta, pero seguramente a fines de este año vamos a tener otro panorama en la vitivinicultura", sostuvo.

"La vitivinicultura hoy es, si quisiéramos hacer una comparación, es como que tenemos una Ferrari impecable en el garage y nos falta el combustible. En cuanto tengamos el combustible, salimos y vamos a lograr la pole position", finalizó Bressia.