La economía del noreste argentino (NEA) muestra señales de recuperación tras el fuerte retroceso de 2024, aunque el crecimiento previsto para 2026 será más moderado y con marcadas diferencias entre sectores y provincias. Así lo señala el último informe de coyuntura elaborado por la Fundación Mediterránea, que advierte sobre un escenario de consolidación, pero con desafíos estructurales aún vigentes.
A nivel nacional, las proyecciones indican que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá un 3,4% en 2026, acompañado por una desaceleración de la inflación hasta el 26,1% anual. Este contexto de mayor estabilidad cambiaria y menor brecha entre tipos de cambio aparece como un factor clave para mejorar la competitividad, especialmente en regiones fronterizas como el NEA.
Sin embargo, la recuperación regional no será homogénea. Durante 2025, la actividad económica mostró una leve mejora respecto del año anterior, aunque todavía con una caída promedio inferior al 1%. En ese marco, Corrientes logró destacarse con una evolución positiva, mientras que Chaco y Misiones continuaron con desempeños negativos, aunque menos pronunciados que en 2024.
Corrientes logró destacarse con una evolución positiva, mientras que Chaco y Misiones continuaron con desempeños negativos, aunque menos pronunciados que en 2024.
Uno de los principales condicionantes para 2026 será el consumo. El informe remarca que el alto nivel de endeudamiento de las familias limitará la recuperación de las ventas minoristas. En particular, los préstamos en situación irregular crecieron del 1,9% en 2023 al 9,7% a fines de 2025, lo que implica que una eventual mejora salarial se destinaría primero a cancelar deudas antes que a dinamizar el consumo. En paralelo, el comercio enfrenta un doble desafío: la transformación de los canales de venta -con mayor peso de lo digital- y la creciente competencia de productos importados, que suelen ofrecer mejores precios y mayor variedad.
En materia de inversión, las expectativas están puestas en el Régimen de Incentivos de Medianas Inversiones (RIMI), que busca fomentar la producción de bienes de capital mediante beneficios fiscales. No obstante, el informe anticipa que los proyectos comenzarían a concretarse recién en el segundo semestre del año, una vez superadas las etapas de aprobación y reglamentación.
Los proyectos comenzarían a concretarse recién en el segundo semestre del año, una vez superadas las etapas de aprobación y reglamentación.
Por su parte, el sector exportador aparece como uno de los motores más dinámicos. Tras un 2025 con fuertes subas -del 21% en Misiones y del 32% en Corrientes-, las perspectivas se mantienen positivas, impulsadas por acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea. Además, los primeros datos de 2026 muestran crecimientos destacados en productos clave como el té (39,6%), la yerba mate (26%) y la madera, tanto aserrada como procesada. El informe también subraya el potencial de otros sectores, como el ganadero, especialmente en Corrientes, que cuenta con uno de los mayores stocks bovinos del país.
Finalmente, la Fundación Mediterránea advierte que el crecimiento sostenido dependerá de cambios estructurales. Entre ellos, menciona la necesidad de reducir el llamado "costo argentino" -presión tributaria, costos laborales y exceso de regulaciones- y avanzar en reformas que mejoren la competitividad, como la modernización de la ley de cabotaje.
